26 sept. 2016

A Través Del Tiempo.


Título: A Través Del Tiempo.
Banda/Solista: Tokio Hotel. Billy.
Parejas: Multi.Toll, Bigu, Toav, Torg.
Género: Romance. Drama. Incesto. Angustia. Fanfiction.
Categoría: Slash/ Hetero
Completo:  No. (En Progreso.)
Advertencias: Contenido Adulto. Alto contenido explicito.
Clasificación: Fiction Rated M (16+)






Resumen:

Algunos pequeños relatos sobre uno de los integrantes de Tokio Hotel, basada únicamente sobre su vida privada como también pública según el paso del tiempo. Todos los acontecimientos que enfrenta, tanto buenos como malos a medida que va creciendo. Diferentes tipos de desafíos que le deja del destino. 

Nota: 

Basada sobre la vida de uno de los integrantes de Tokio Hotel, éstos relatos son sólo ficticios. 




Capitulo 1.

INVADED.


Estaba en mi apartamento en solitario. Tenia presentimientos escasos, de que Tom  no vendría a verme nunca más, sino fuera por ésa imbécil de Ria que lo tenia tan engatusado.
Recordaba todo lo aconteciendo la noche anterior y hace unos escasos días atrás. Todo era tan claro como el agua, el saber que nunca tendríamos  algo en especial que nos unía.

Esto era un momento que jamas lo olvidaría en la vida misma. Esto era un fuerte golpe del destino. Me derrumbaba con el sólo pensar en sus palabras y en el pasado que me agobiaba. El tener que mantener distancia era algo difícil de sobrellevar.

Simplemente era el peor dolor en mi pecho, que se clavaba  una y otra vez sentía como mi corazón era apuñalado en cuestión de sus simples palabras.Todo tenia un final, de hecho nunca lo hubiera pensado mejor, el entregarme completamente en palabras no había surtido efecto. De sus labios salieron palabras que no eran propias de él. De sus labios salieron cada daga que se clavaba en mi pecho y aun más profundo destrozaba en mi interior de mi cuerpo. Sus palabras eran una mentira tras otra, para mí, el creer que por simples juramentos y promesas rotas podría sentirme bien, que sin dudas el tiempo dejo atrás.

"Nunca te dejaría sólo, eres mi otra mitad, Bill."

Reí ante las palabras recordadas sobre Tom y en el incumplimiento de todo lo que acontecía, sentía cómo la respiración se me agitaba manteniendo aún distancia entre ambos.

Mi pecho era una constante guerra de sentimientos, tantos buenos como malos, mi mente estaba demasiado ida frente a la situación..sosteniendo sus palabras, tomándolas como lección, siendo preso de ése abismo que creábamos con sólo alejarnos el uno del otro. En mi mente se producía un total caos con pensamientos totalmente confusos.. mis lágrimas parecían como un volcán a punto de estallar. Demostrar que con duras palabras, ésto no servía, me volvía débil, cada vez mas indefenso a sus brazos.

Golpeo la puerta de un puñetazo. Esta vez iba enserio.

-¿Bill no te escuchas? eres un ingenuo. De verdad piensas que tendría algo contigo?

Rompí completamente en llanto, mis ojos se habían nublado por las palabras de Tom.
No podía creer que clase de persona estaba delante mio.

- T-Tom..-

Pedí entre palabras cargadas de frustración y a la vez mezcladas con ése sentimiento de angustia que quemaba en el centro de mi pecho. Fué un fuerte golpe bajo que Tom me dio al escucharlo.

-Tom nada, Bill. No puedes tomar esto enserio..Olvídate de mí, olvídate de ésto-

Me quedé perplejo cuando sus palabras resonaron fuertemente en la habitación. Eran como una mezcla de desafío, helaba la piel con el sólo oírlo. Me hundí en un profundo silencio, el más grande que nunca antes pudo haber ocurrido, el que nos separaba del uno al otro. Una fuerte corriente eléctrica se clavo en mi piel, cuando sus manos débilmente me acariciaron la mejilla. Las palabras resonaron en la habitación producto de su fuerte sonido, me provocó un doloroso escalofríos.
Habíamos discutido una noche, donde sus palabras helaban como el hielo mismo, me aturdía la idea de una separación definitiva. Todo por su novia, todo porque ella lo tenia loco, en cambio, me refugie en mi mismo, en mis recuerdos y es que ahora me sentía perdido en el pasado, invadido por él una vez más, desde el momento en que había desaparecido.
Mis palabras se repetían en constancia. Pedía que volviera a casa cuanto antes. Mi ultimo aliento en la noche.
Ésta noche me sentía invadido por Tom. No tenia vida, desde que habíamos terminado, todo se había convertido una pesadilla en miserable mi vida.

-Terminamos.

Su voz tan fría como el hielo, tan dolorosas me partieron en dos. La realidad era que no tenia oportunidad, todo se había ido al demonio, culpa de el vídeo Love who loves you back. ¿Porqué una hermosa mujer lo tenía tan celoso? ¿Porqué él tenia oportunidad de besar a Ria cuantas veces quisiese? Y yo, simplemente yo no tenia la oportunidad que Tom tenia. Contuve la respiración un momento, el nudo en la garganta amenazaba con estar presente, impidiéndome hablar con total normalidad, poner un muro constante frente a tu hermano era un desafió que nunca lo iba a superar. Él era mi mayor fuerza.. sin él me debilitaría completamente, me sentiría un miserable con una miserable vida en solitario. No podía arrancarlo de mi piel, no podía simplemente alejarme de su lado a fuerza de voluntad, gracias a lo fuertes lazos que manteníamos. No podíamos decir, simplemente me alejo de ti por mi bien, me alejo de ti porque simplemente eres un estúpido que no puede controlar sus sentimientos. Me alejo de ti porque ésto está prohibido.. ésto no vale la pena... ésto es algo totalmente sucio, y nos condena de por vida.  Tom no podía negar, no podía negar que nos atraíamos demasiado. Eramos débiles, perdíamos todo los principios. No podía vivir sin él. Me helaba la sangre saber que todo ésto estaba perdido, que todo ésto ya no funcionaria, las constantes peleas , el desacuerdo, el alejamiento por parte de los dos, nos mantenían alejados completamente de nosotros mismos..por no tener el valor de creer que algo así ocurriría en un futuro. y en éso, sus palabras me mataron completamente.

-Esto no funciona Bill, debemos dejarlo ya. Ésto no sirve, somos hombres, y lo peor, lo peor de todo, somos hermanos.


Sus palabras me partieron en dos completamente. El pensamiento tan frío que tenia Tom, me destrozaba completamente, el solo pensar que me alejaría de él..que éste peor día llegaría, nunca lo hubiese esperado.

Lo que el no entendía que sin el, mi vida se apagaba con cada respiro.


Los recuerdos de aquel día me mantenían  en un profundo aislamiento. Solo en mi habitación, sólo tenia que pasar otra noche, otra noche sin él, sin lo que me daba la vida, sin su aliento, sin sus reconfortantes abrazos. Todo me mantenía perdido en el pasado y en lo que algún día fuimos, mantener esa distancia entre los dos era demasiado dolorosa que preferiría quitarme la vida a ésto. Pero ¿Lo haría? ¿Sería tan cobarde de hacerlo?.


                                                                        ***


Capitulo 2.

Fantasías con el baterista.


La desesperación por obtener su atención se hacia cada vez mayor. Gustav estaba preparando el café y eso era lo más atento que podía ser él. Me impaciente al notar que tardaba por la mirada que le estaba dando hace unos días atrás cuando sin querer trataba de acomodar su pantalón. Mi sangre se congeló sintiendo una repentina sensación de aire helado azotarme la entrepierna. Cómo podía ser que un simple roce me provocara tanto, al fin de cuentas, eramos socios, hermanos, una familia. No pude detenerme en la idea, me sentía avergonzado con el sólo pensar en Gustav como parte de mis fantasías imposibles, una de ellas que casi cometo una locura en ése preciso momento cuando me tomo por sorpresa entregándome el café. Esa sensación imposible nunca se alejaba.. no se quería alejar de mi mente por más que pensara en otra cosa y divagara en lo imposible de quitar ideas de mi mente. Tom había desaparecido con Ria y tenia la oportunidad de establecer cierto vinculo con ese ser que tomaba control de mis pensamientos. Debía encontrar la solución.

-¡Muchas gracias!-

Mi mirada se perdió en la suya y ambos nos ruborizamos. Tosí sin querer, se me había pasado unas gotas del liquido que bebía por estar pensando en él. Traté de tranquilizarme y comencé a sentirme nervioso con su sola presencia. De hecho no estaba ni Georg, ni Andreas, ni siquiera estaba mi maquilladora favorita.

Un aire caliente azoto mi entrepierna, debía pensar rápido, cuanto antes si no quería ofender a Gustav, por sentir sensaciones extrañas recorrerme entero. Todo esto me tomaba por sorpresa, a si mismo comencé a morder mi labio observándolo, sin quitar la mirada de la suya comenzaban a fluir los pensamientos morbosos sin siquiera control.
Cuan bien se veía con anteojos, debía reconocerlo. Era tan atrayente como podía mantener su piel impecable, sin restos de barba. ni nada parecido.. Suponía que su piel era tan suave como una seda.
Cruce las piernas rápidamente, confundido, mi miembro estaba a punto de estallar por motivos que desconocía. ¿Como podía pensar en ésto? ¿Como podía tener semejantes ideas de uno de mis amigos de toda la vida? Ya no podía más. Debía hacer lo que debía. Salí hacia el baño, era doloroso el estar presente y no llegar a  hacer nada, cuando de repente una mano me produjo una fuerte corriente eléctrica que nublo todos mis sentidos.

-¿Qu-que pasa? ¿Porqué me detienes?-

Le pregunte totalmente helado al mirarlo directamente a los ojos.

-Bill..-

desvió un momento la vista pero a la vez comenzó a hablar entre dientes.

-Bill..tú ... tienes un problema..bastante serio.-


Dijo refiriéndose pervertídamente a mi erección.

-S-Si..voy... a arreglar ésto..-

Dije algo nervioso, ¿cómo era que se daba cuenta de las cosas? ¿como podía deshacerme de ésto..? ¿como podía simplemente detenerme? esto se volvía mas extraño de lo que era.
Tenia algo de vergüenza, tenerlo presente al que provoco todo esto estaba matándome.


-P-podemos..podemos arreglar éso..-

Sus palabras me tomaron por absoluta sorpresa. Era algo que fantaseaba desde aquella vez. No podía pensar con normalidad por la fuerza de sus palabras, así que lo conduje hacia la habitación más cercana cerrando con llave después.

El sonido de los pantalones desabrocharse nos mantuvo un momento ocupados,  ¿Como era que podía atender a todo esto? ¿como era posible que el vocalista de Tokio Hotel terminaría en ésta situación? a no ser por el baterista, que provocaba ésas fantasías que tenían loco al vocalista.
aquellas fantasías tan insanas.

-¡Ohh Gustav!-

Di un grito placentero cuando su cálida boca comenzó a saborear la punta, y sus dedos suaves me colmaron entero.

Mi cabeza se hacia hacia atrás con cada movimiento de su experta boca. Sus suaves manos subieron por mi torso brindándome caricias , recorrían la parte de la estrella, el tatuaje que Tom muchas veces recorrió con su lengua.

-Gus, ¡joder!Más..Más-

Grite inevitablemente cuando sus labios apretaron aumentando la velocidad, su boca era como estar en el cielo y tocar las nubes con las manos.Todo esto me tenia la mente en blanco desbordando placer y gemidos.

El momento en que sus labios se despegaron de aquella zona, era extraño mirarlo y que no sea Tom, pero mis fantasías eran más fuertes, y comencé acariciar su entrepierna endurecida, provocándole placer de alguna manera.
Era muy sexy tener que pensar que su suavidad de sus manos me recorrían la piel, la altura era un problema, pero comencé a soltar largos gemidos hasta que él terminó con la boca llena de mi semilla.
Me miró a la cara, tenía ciertas ideas en mente, en cómo lo tomaría después, o si éste seria un pequeño secreto entre los dos o simplemente era un escape a la rutina, quizá yo pensaba mucho sobre el tema y todo ésto terminaría en algo pasajero. Éso estaba por verse. Las cosas debían hablarse en algún momento, pero éste no era un buen momento para charlar sobre nuestras vidas, sobre ésta situación en la que habíamos terminado ambos.



                                                                 ***





LOVE DONT BREAK ME.


Le pedía que no me destruyera de esta manera, era algo totalmente doloroso, tener que verlo nuevamente con su futura esposa haciendo caso omiso a mis palabras, todo era para el un cuento de hadas donde debía tener los principios de casarse con una mujer, la mujer que le daría una hermosa familia según lo relató hace tiempo desde la ultima vez que habíamos discutido.


-Bill, esto está mal.. Ya no me busques.-

Sus palabras eran demasiado para mí.
Tenia planeado viajar juntos, con él, hacia alguna parte, pero el idiota de Tom tenia una cita con la estúpida de Ria.

No podía empeorar peor, las cosas se complicaron entre los dos desde que se entero que estaba saliendo con Shiro, mis tiempos de lujuria se habían acabado, había caído demasiado bajo pidiendo sólo sexo, en vez de un poco de cariño.

Necesitaba a Tom con todas mis fuerzas, él me ignoraba demasiado, era totalmente consciente de que lo hacia para vengarse aunque era muy celoso, sabia que algún día se arrepentiría y vendría hacia a mí a pedirme perdón por producirme este daño irreparable.
Todo eran peleas, discusiones, hasta el poco sentido del humor había desaparecido de nuestros cuerpos, todo era rutinario, simplemente pedía afecto, pedía estar con él pero éso era imposible.



Después de unas noches agitadas de sólo giras, comencé a pensar que me buscaría nuevamente, él estaba allí mirando por la ventana. No había nadie mas que solo nosotros.

-Te extraño.-

Dije en tono bajo mientras me acercaba hacia él. Tomé su cintura por detrás queriendo abrazarlo lo cual él se dejó y relajo su cuerpo que parecía tenso.
Su aroma y fragancia me provoco muchas ganas de besar su cuello, tenia ansias de sentir el sabor de sus labios y perderme entre esas sensaciones que solo él las provocaba y las hacia fluir de mi piel. Era tanto la necesidad de poseerlo, tanto que ya sus labios me sabían a algo prohibido, algo que no debía traspasar la linea nuevamente. Estaba cansado de esta pared que él creaba entre nosotros, estaba cansado de ser yo el que pedía todo el tiempo su misero afecto, que me mirara como se mira a alguien a quien aprecias.

No dude un segundo y comencé a besar su cuello, las sensaciones eran terriblemente más fuertes, me sentía tentado a poseer esa piel, rozar la misma con mis labios, sentir ese roce casi imposible de nuestros cuerpos.

Él rápidamente comenzó a desabrochar el pantalón, comenzó a quitarme la playera que era un obstáculo para su vista. Ojeó mis tatuajes pero luego metió su mano entre mi entrepierna.Me azotó un fuerte sentimiento de dolor, Tom estaba parado frente a mí y sus manos estaban masajeando aquella zona que acababa de descubrir, estaba duro ante él.
Rozamos nuestras narices, él me observo unos segundos mirando mis reacciones por las atenciones que me estaba propinando en la parte baja y comenzó a apretar con increíble brutalidad, y mover sus manos en vaivén lo que causó que me deshaga ante él entre gemidos.

-Adoro oírte gemir como una perra.-

Dijo entre mis labios, sonaba totalmente hechizante su voz. Rápidamente tomo mis labios entre los suyos posesivamente, comenzó a moverlos contra los míos brutalmente, hasta podía sentir su lengua colarse entre mi boca a la fuerza. Todo esto me tenia poseído ante él, ante su estúpida manera de tenerme a sus pies.

Rápidamente me subió a su cadera, no tenia idea que estaba pasando cuando de repente sentí un dolor punzante  dentro de mi cuerpo. Lo había hecho como una vez más. Me había penetrado con tal fuerza y brutalidad que desconocía.

-Sé que quieres ésto, y pides que lo haga, hasta que te desangres-


Sus palabras fueron duras, comencé a sentir temor, pero lo disfrutaba, y aun mas si era Tom, el único dueño de mi vida, de mi corazón.

Comenzó a embestirme con fuerza hasta que perdí el conocimiento de repente.

...


Cuando desperté en la cama, tapado completamente sentí un ardor apoderarse de mi cuerpo. ¿Acaso había sido un sueño? trate de sentarme pero algo me lo impidió, el dolor era insoportable.
Sabia que la había pasado completamente bien, al final lo tenia de vuelta.. o acaso.. ¿era todo un sueño? ¿como podía ser un sueño? si despertaba en medio de la noche, sin siquiera ropa encima, con un dolor en la parte trasera que me aseguraba que algo había pasado.

Sentí que esto lo había provocado Tom, sin mas me cambie y fui a buscarlo.
cuando lo encontré su habitación estaba a oscuras, y parecía sentado en la cama, estaba fumando un cigarrillo, supongo que estaba pensado en algo malo que había hecho.

-¿Tom?- ¿Que pasó?-

Le pedí explicaciones, todo esto iba a tener consecuencias graves, sabia que donde me dijera que no había sido un sueño, que me había dañado de verdad, todo esto pasaría a ser una distancia entre los dos, difícil de sobrellevar.


-¿Todavía lo preguntas?

Me empujó cuando camino hacia mí enfadado, casi no le reconocía.

-Eres un completo idiota, Bill!, Crees que no me doy, cuenta, que estas detrás de cada inútil que se te insinúa. No, Bill, vete, No te quiero aquí en mi habitación, Largo, vete-

Dijo entre dientes para que nadie escuchara.
Una abofeteada resonó el el pasillo y sentí mi mandíbula arder, gracias a sus brutas manos, me había pegado, por ser tan descarado de buscarle cuando en su lugar anteriormente  había buscado a otros para tener relaciones. Habia besado otros labios, otra persona me había tocado y sus celos se notaron a simple vista.

-No vuelvas a buscarme, Bill.-

Dijo con culpabilidad. Me había hecho daño, todo por sus tontos celos.Todo porque no me prestaba atención, todo por irse con una prostituta llamada Ria.

Estaba cansado de luchar por ésto, cansado de tratar, supongo que estoy listo para dejar todo atrás.
Este lugar me está recordando a mantener los ojos bien cerrados para ocultar que esta noche se ha ido.Me sigo arrastrando por tu amor, no puedo ver un nuevo cielo. Pero sigo aguantando, aferrándome al pasado.





                                                   ***






CAPITÁN.

Si bien recuerdo aquellos días donde Tom se animaba a jugar conmigo, y a disfrutar los momentos que compartíamos los dos cuando tomábamos unas pequeñas vacaciones.
Era la mejor época del año, y salimos decididos a pasear, luego de la cansada rutina.
Era un día soleado cuando en fin nos embarcamos en una aventura única y divertida. Un yate. Cuando nos subimos, Tom me ganó chapoteando por el agua, me bloqueó la entrada y fingió todo.
No era la primera vez que le encantaban aquellos roces, sin duda alguna podría decir que le excitaba la idea de que peleemos frente a alguien.
Andreas nos estaba acompañando, en busca de molestos paparazzis, de hecho venía de compañía, porque la mente de Ría era retorcida y siempre buscaba la manera de separarme de Tom.
Cuando lo tuve a centímetros de mi rostro me gano el impulso y me tenté. Perp al final lo empujé y él me devolvió el empujón creyendo que era un chiste. Ya una vez dentro, parecían que el juego había cambiado y tomado otro rumbo, uno más seductor. Me tomó de las muñecas con fuerza y se acercó a susurrarme.

-Quédate quieto-

Andreas lo sabia todo, pero él planeaba tomar sol o escuchar música con los audífonos puestos. Él era cómplice de mis mayores secretos.

Lo quite de encima empujando su cuerpo, golpee su espalda.
Él se quejo.

-Si seras imbécil-

Gruñó pero me mordió la mejilla. Resultaba ser que fuera de la vista de todo el mundo, era liberada su bestia interior.

-Ya lo veremos.-

Entre risas, me quitó la playera, me bajó el pantalón desesperadamente con fuerza, me acorraló y acercó su rostro despacio al mío.
No podía soportar la cercanía, así que lo besé.
Ya no recordaba lo suave de sus labios, con el movimiento tan lento sobre los míos. Mi piel se erizó por su caricia.
Y nos besamos apasionadamente, nos dejamos llevar y terminamos tirando todo a nuestro paso.
Me tiró a la cama y comenzó una pequeña pelea sobre quién llevaba el control de la situación.
Caímos al suelo entre risas comenzó a apretar mis muñecas imponiendo control. Me quejé, sabiendo cuanto me gustaba, comencé a saborear sus labios pero no me dejó hacerlo. Hizo un esfuerzo y me tomó entre sus brazos como los recién casados, me tiró nuevamente a la cama impidiendo que me moviera. Descaradamente comenzó a masturbarse en frente de mí. Lo miré dudoso, intentando saber su próximo movimiento, pero luego seguí tentado a decirle lo que se me cruzara por la mente pero no quedó allí. Se me tiró encima, tomo mis piernas delicadamente comenzó a mover sus manos por mi intimidad, dándome suaves masajes con delicadeza. Nuestros labios se juntaron como un imán, no podía creerlo, ésta vez pensaba que todo era verdadero, que no me mentiría como casualmente lo hacia, como en otras ocasiones donde yo era el que estaba en medio de la relación que él mantenía con la estúpida de Ria.
Sus besos me sabían tan sinceros, eran suaves, lentos, profundos. Mi corazón latía rápido con cada momento que compartíamos juntos. Me tomo por sorpresa, sin siquiera preguntar, me embistió con fuerza, aunque ésta vez me había preparado con anterioridad. Disfrutó tenerme entre sus brazos, quedarse inmóvil continuando el beso tan acalorado que me estaba llenando de sensaciones que recorrían mi cuerpo. Sentía su cariño, esta vez sentía que éramos uno, que nos fusionábamos, nos sentíamos completo. La calma recorrió mis sentidos, era algo irreal, algo lejano terminar así al final de cuentas pero era la realidad y no lo creía. Solté suspiros, susurré su nombre cuando comenzó a moverse dentro de mí con ésa suavidad, sin siquiera haciéndome daño.
Gemí su nombre, gemí alto como me permitió mi cuerpo, y me entregué con cada movimiento de su cuerpo, nos habíamos dejado llevar sin siquiera buscar nada a cambio, sin sentirnos obligados.
Nunca había imaginado que me lo recompensaría, aunque muy dentro de mí, dolía compartir ésos labios, dolía compartir sus caricias, su afecto. Y ligeras lágrimas cayeron por las mejillas mientras que recordaba todo aquello que no era justo, pero que al fin de cuentas, debía serlo.

-Biill..-

Dijo y se limitó a continuar la frase. Pasó sus dedos por mis mejillas limpiando los restos de las lágrimas derramadas, después de terminar algo exhaustos nuestro apasionado encuentro.

-No, Tom..ésto.. ésto no significa nada.. ya.. ¡ya lo sé!.-

Dije con un dolor clavado en el centro de mi pecho. Evité mirarlo a los ojos, evité que salieran más lágrimas, porque no lo podía evitar, pero tampoco me rebajaría, no me quería ver débil delante de él.
Tom se separó de mí, y me rodeó con sus brazos para poder tener ésa perfecta cercanía que me llenaba el vacío que tenía dentro.
Rompí a llorar, no soportaba más la situación, de hecho debía acostumbrarme, él seguiria viéndola después de ésto.

-B-Bill.-

Llamó, con suavidad a mi oído. Comencé a tranquilizarme, para poder escucharlo, respiré profundo y exhalé tratando de encontrar la calma.

-No llores.-

Se animó a decir. La impotencia que tenía en éstos momentos, el saber que después de todo lo vivido, la elegiría a ella..el saber que..

-No puedo romper con ella, Bill.-

Me interrumpió los pensamientos y siguió hablando lo que restaba de tiempo.
Ya lo sabía, sabía que ella estaba por delante de mí. Sabía que yo era su juego, pero era inevitable acercarme a él, era imposible resistirme a la tentación.

-Pero, soy tuyo, soy tu Capitán.-

Dijo y aquello me devolvió el alma al cuerpo. Lo apreté con todas mis fuerzas sin siquiera medirme en la fuerza que aplicaba. Sus palabras fueron agridulces, no sabía cuanto debía creer, si tan sólo no fuésemos hermanos, esto no sería así.
Me volví a deprimir por estupideces.

Cuando salimos de ése lugar, comenzamos a beber como condenados, menos el que dirigía el yate pero ¿Que son unos pocos tragos?. Revisé mi insta comencé a ver y leer comentarios para poder pensar en otras cosas y no tener que centrarme en la relación de Ría y Tom. Pero..no podía más, debía provocarla nuevamente y en éso veo a mi víctima.
Le saqué una foto, sonreí con malicia y con una leyenda confusa que luego borré, publiqué la foto.
No sólo era Capitán de algo u alguna cosa, era mi capitán, el dueño de mi corazón y que todavía sigue grabado en mi piel el tatuaje que nos hicimos con una promesa, para él algo cursi y fuera de moda, pero que para mí significa cuando lo amo.










                                                   ***

One day in paradise


Y era mirarle y sentir que la vida me sonreía. Me quemaba el pecho ésa sensación de querer y no poder. De tenerlo en frente de mí y no poder hacer nada al respecto, de sentir éste amor que surgía de la nada cuando nuestras miradas chocaban. Era perderme en el infierno mismo, debía tener que hacerlo a un lado en mis planes, tener que olvidarme de nosotros y todo lo que fuimos. Me hizo pedazos como un cristal roto, con sólo decir que ésto no estaba destinado a ser. Y me hundí nuevamente en un profundo silencio de agonía, mis lágrimas caían cada vez que el recuerdo se hacia presente. Me recosté en la cama, traté de conciliar el sueño pero la imagen presente y las palabras de ése dia, me lo impedían.

Caminé hacia la ducha, me quedé en la bañera un largo rato mientras mis lágrimas se fundían con las gotas de agua.
Cuando terminé de reflexionar, busqué mi vestimenta y salí a dar un paseo. Me encontré con un chico y comenzamos a hablar.

-¡Pero si no te reconocía! Hey Alex!-

Dije y lo recibí con un medio abrazo.

Comenzamos a hablar sobre nuestras vidas, ademas de sacarnos una que otra foto. Me sentía extraño por primera vez en mi vida. Hasta que él comenzó a preguntar cosas que me dejaron en blanco.

-¿Cómo está Tom?-

Preguntó y me sentí deshecho. Sentí cómo ésas palabras fueron directo a mi corazón como dos  dagas con furia. Aguante la respiración un momento y frené el paso.

-¿Todo está bien?-

Preguntó y asentí. Tartamudee un segundo.

-S-si.. esta bien-

Un dolor profundo se me instaló. Y justamente las lágrimas estaban a punto de salir, cuando justo me sorprende un grupo de fans que se toman fotografías conmigo, y entre risas nos dijimos algo gracioso para romper el silencio incómodo hasta que se fueron felices. Pero luego me reencontré con una mirada detrás de las espaldas de Alex.
Un escalofríos me recorrió entero.

-Tom..-

Susurré sin siquiera poder bajar la mirada de la suya.

-Bill-

Dijo con seriedad, y después volteó la vista a Alex, saludándolo con la mano.


-¿Me disculpas?-

 Dijo alejándose del chico, lo cual me encaminé junto a él.


-¿Que haces aquí?-

Preguntó Tom. Me quedé mudo por primera vez en mi vida.

-Tom..yo..no ...no tengo porque decirte que hago o que no-


Le corté en seco.Y en ése preciso momento que está frente a mí, me doy cuenta que soy adicto a él, a sus labios, a la manera que tiene de llamarme por mi nombre. Comencé a sentir un cosquilleo intenso tomarme entero desde el abdomen. Sentí mi corazón latir fuerte con sólo sus palabras.

-Yo me preocupo por ti.-

No podía creerlo. Tenía que soportar mis sentimientos frente a Alex. Soportar y limitar a mirar a Tom, mirarlo sin hacer nada.

Deseaba correr, correr hacia ningún lugar, correr para alejarme.
Justamente cuando las cosas se ponían incómodas, veía que Ria venía detrás de Tom con demasiadas bolsas de compras y ya no era buen momento para hablar o decir algo respecto a sus preguntas.

-Cariño, ya estoy aquí.-

Dijo y se atrevió a saludarme, aunque me sentía deshecho les mostré mi mejor sonrisa finjida.
Saludó a Alex, y luego de unos segundos, Tom terminó despidiéndose con una frase que sólo usaba para controlarme.

"Te quiero ver temprano en casa, Bill."

Cuando Tom se fué, caminé hasta Alex nuevamente. Todo era totalmente confuso en mi interior. Un escalofríos recorrió mi cuerpo cuando noté que había posado su mano sobre uno de mis brazos.

-Qué agradable-

Dijo él, aunque sin dudas no le respondí. Comenzamos a caminar nuevamente. Sentía la necesidad de beber unas cuantas botellas, desafiando a Tom, quería llegar tarde a casa, debería saber que él no manda en lo que yo hago o no hago.
Comenzamos a hablar sobre conciertos, giras, sobre fans.. de todo un poco, hasta que todo nos condució hacia un bar.

...

La noche transcurrió y la hora pasó rápidamente. Sentí cómo me sentía vivo una vez más, podía sentirme como un super héroe, que todo lo podía. Comencé el juego, comenzamos a beber, a chocar vasos y empinarnos el mismo, quería sobrevivir, deseaba poder controlarme, aunque no podía con tanto alcohol en mis venas, la locura era  demasiada. Me perdí entre las luces, me sentí presionado a besar sus labios, a poder sentir su piel junto a la mía, aunque rápidamente sentí cómo la distancia me obligaba a ver a un Alex que no comprendía ni la mitad de lo que decía.

Sin dudas, lo llamé Tom. Por la manera en que me reclamaba, pero luego ignoró todo, y deslizó sus manos por mi piel, sentía el momento imposible aunque al otro día no supiera que había hecho, necesitaba disfrutar la noche poder sentirme vivo una vez más.




                                                                 ***




What is it? Torg.

Hace días había regresado a trabajar con los chicos, tenía que soportar a Ria y a todo lo que Tom acostumbraba a reclamarme por cada intento de llevarme bien con ésa prostituta.
"Bill, ella quiere ser aceptada, no la ignores." "Bill habla con ella, es buena chica." Bill ésto, Bill, aquello, me tenía harto desde ya. Pero éso no era todo, sino que debíamos gastar "Nuestro dinero" en ropa para ella, además de ciertos lujos que estaba dispuesta a darse, además de cumplir sus costosas pretensiones, con tal de que la prensa no acosara a Tom, él iba a hacer hasta lo imposible para mantener a ésa mujer.
...

Ria y Tom pelearon. Ésta vez se escuchaba su llanto de la puerta del frente. No sé el motivo de su discusión, pero después caí en un profundo sueño reparador, desde ya mañana sería el primer ensayo del nuevo disco, después de los mil intentos de Tom con las canciones y el sonido, porque a él le encantaba ése trabajo y lo hacía bien, es decir, excelente, nadie se lo discutía.

...

Rápidamente se escucho la alarma, comencé alistarme para ir al estudio. Era un nuevo día y nada iba a arruinarlo ¿o sí? Pero no lo permitiría si estuviese a mi alcance.
Comencé a ojear todo, pero en éso, veo una escena que me provoca una erección, llevando mis manos para tapar la boca por la sorpresa, no lo podía creer. Tom y Georg están hablando muy bajo a susurros se podía decir. Pero Tom le hablaba al oído a Georg, ambos estaban en ropa interior Tom estaba detrás de Geo y en éso veo cómo Geo es penetrado por Tom. Palidecí en ésos instantes y un escalofríos recorre mi cuerpo.

Un nudo en la garganta se me formó, pero empezaron a moverse y a gemir. Comenzó a mover la mano en la entrepierna de Geo, comenzó a embestirlo con más fuerza aunque Tom le decía ciertas frases sucias que se podían oír hasta a mi distancia.

Cuando al fin acabaron, mi corazón comenzó a latir fuerte. Ellos terminaron con la respiración agitada, después Tom salió de Geo y luego lo tomó del brazo a Tom y dejó un beso sobre sus labios. Me quedé helado y confundido, y además con una erección que provocó ese caluroso momento. Dolía. Me choqué con Andreas pero él me miró extraño.

-¿Bill, estás bien? Te ves.. Pálido, amigo.-


Preguntó. No sabía qué hacer con semejante momento, tan incómodo, caluroso, y lo peor, me ponía.

-Si..si lo estoy.-

Dudé.Comencé con una lucha de sentimientos, la parte de abajo necesitaba atención y ya no podía más.

-Andy..-

Le hable coqueto. Me le tiré encima a besarlo aunque él no sabia nada lo estampille contra la pared sin querer provocarle algún golpe, metí mi lengua en su boca y necesitaba..lo necesitaba.

Lo tomé de las piernas una a una fué hacia mi cadera y comencé a moverme provocándolo sin siquiera sacar nuestra ropa. Gemimos al mismo tiempo y él comenzó a desesperarse.

-No soporto..-

Se escucho y le cumplí su deseo.. lo llevé a mi habitación de la mano, cerré la puerta con llave y lo tiré a la cama. Quité mi ropa, la parte de abajo nada más como él y me tire encima de él para atrapar sus labios con los míos. Comencé a mover mi cuerpo contra el suyo, rozándonos la piel, hacia calor demasiado y en éso mantuvimos un juego de lenguas con movimientos apresurados. Ya no lo soportaba más.

Me abrí paso entre su intimidad, con lentitud comencé a penetrarlo, si tan sólo pudiera olvidar la imagen que me ponía.

Comencé a embestirlo y él consiguió gemir mi nombre. Tantas veces con movimientos rápidos profundos en su interior disfrutando de él, de su cuerpo. Agitado nos movimos entre rápidas embestidas hasta poder llegar al clímax, solo recordar el momento en que Tom había hecho de las suyas, me vine con fuerza en el interior de mi mejor amigo. Era el cielo, sentir que esa agonía desaparecía, era totalmente un alivio.





                                                     ***


Forbidden Love.


Me había encontrado con Tom a la salida del hotel. Hacía poco tiempo que nos habíamos reunido, también con los chicos, pero simplemente teníamos que arreglar nuestros asuntos, desde ya, los G's sospechaban demasiado de que estábamos demasiados distanciados y debíamos arreglar nuestros problemas para poder continuar con Tokio Hotel y que todas las diferencias queden fuera. 
Mi piel se erizó y los latidos de mi corazón comenzaron a acelerarse con su sola presencia. Su mirada me provocaba cierto estado de nerviosismo, como si él supiera en qué estaba pensando en ése preciso momento, pero además sabía en qué estaba pensando él. Me sentía preso de mi mismo, con este amor prohibido que crecía dentro de mi con más fuerza, cada vez que lo veía, cada vez que nos reencontrábamos, era un tipo de necesidad que me obligaba a desearlo cada vez más y más. Sentía como si un huracán en mi pecho estaba causando desorden en mis emociones, imposible de detenerse. Su voz me causó escalofríos y un poco de miedo, decir que ésto no estaba destinado a ser, me tenía algo preocupado por mi estado anímico.

-¿A dónde están los demás?-

Pregunté incapaz de llevar una conversación simple, no podía pensar con claridad, el tenerlo cerca de mí, me causaba cierto grado de nerviosismo.


-¿Los G's? No tardan-

Respondió seriamente, sentí con su sola respuesta una muestra de desagrado y desprecio hacia mi persona.
Su mirada me causó cierto temor, estábamos allí sentados en el sofá mirando hacia cualquier parte, sin saber que hacer, sin saber que decir, con los pensamientos de cada uno, mirando hacia todas las direcciones sin siquiera chocar miradas. Estábamos sentados enfrentados el uno al otro y sentía mi corazón explotar de tanta tristeza acumulada, de tanto deseo, necesitaba sus abrazos y que me mirara como lo hacía antes.
De un segundo a otro, todo parecía tan extraño cuando conectamos nuestras miradas, él se abalanzó sobre mí, como si todo entre nosotros estuviese arreglado. Estábamos rompiendo las reglas del juego.
¿Acaso era la primera vez que nos dejábamos llevar? No, casi nunca teníamos pretextos para poner una pared entre medio de nosotros.
Simplemente él no podía dejar un corazón sin guía, me estaba muriendo poco a poco, cada vez que se reunía con Ria, como si de repente hubiese encontrado una familia feliz.
Sentí su presencia cerca de mi oído, respirando con su aliento cálido. Cerré los ojos confuso. Me estremecí por un momento. Un remolino de sensaciones me llenó por completo.
Quisiera saber porque decía que no, porqué se negaba a ésto, si estaba tan claro como el agua que estábamos jugando con fuego, aunque estuviera intentando que sea hielo, por sólo mantener mi postura a las decisiones que Tom tomó.
Sin siquiera decir nada, me besó el cuello, una corriente eléctrica me tomó por completo, sin siquiera tener conciencia de lo que estábamos haciendo.
Tom lo sabía. Él sabia bien que no me podía resistir ante él, así que..¿Porqué no lo intentábamos siquiera? Ésas eran una de las tantas preguntas que me hacía de vez en cuando. Y una de tantas veces donde siempre terminaba abandonado, lejos de él. Siendo que Tom tenía su perfecta vida con su mujer.
Sé que me diría que no. Sé que está mintiendo, jugando conmigo, como siempre lo hizo.
Sé que se preocupa por él mismo, por todo lo que hace, y todo lo que digan los demás. Que desea que todo quede oculto, aunque no se dé cuenta de lo mucho que me está rompiendo, lo mucho que me está provocando, lo mucho que me hacía pedazos, y ése vacío que no se llenaba con ninguna otra persona, simplemente él era alguien irreemplazable.
Comenzó a besar mi cuello con lentitud, de manera que sabía que ésto podía ponerse peor. Sabía tanto manejarme, tirar de las cuerdas como si fuese su títere. Me conocía tanto que todo ésto terminaba en tortura.
No sé que hacer con este amor prohibido que me está llevando a la locura. Quisiera saber porqué no lo quiere dejar ir, porqué siempre desea mantenerme oculto. Yo siempre aposté por él, ahora imposible de dejarme llevar, me derrito con sus impulsos, sé bien su juego, sé bien lo que desea  y yo sólo deseo besar sus labios, perderme entre caricias en su cama.
Comenzó a acariciarme el abdomen, levantó mi playera comenzando a acariciar y recorrer cada tatuaje con sus dedos, con sólo sus roces que me provocaban escalofríos imposibles de detenerse. Me derretía con cada toque. Supongo que está claro, que todo ésto es como una montaña rusa, y el único que sale perdiendo soy yo ¿No sabe a que esta jugando? Me pregunté un momento.
No me gustaba ésto, suponía que ésto era algo de lo que debía arrepentirme pero ¿Porqué no me alejaba? ¿Porqué no podía siquiera poner un alto?¿Porqué simplemente estaba dejándome llevar? Con cada roce y caricia, deseaba un poco más, con cada mirada, con cada beso.
Me sentía perdido, su boca me tomó desprevenido, una vez más me besó introduciendo su lengua en mi boca, forzosamente, sin siquiera pedir permiso, para besarme con violencia y ganas. Mis suspiros fueron lentos hasta que me  tomó entre sus brazos llevándome hacia la habitación más cercana. Cerró la puerta de un portazo y se quitó la playera y el pantalón a tirones.¿Porqué tenía que ser tan bestia? Se tiró a la cama directamente, como si fuese un depredador, y  una vez cerca, tironeó mi playera y pantalón, entre ruidos de romperse, me obligó a meterme en su cama y taparme junto con él.
Nos miramos. Él no podía resistirse tanto tiempo, sabía que uno de los dos iba a terminar mal pero no me importaba arriesgarme una vez más. Sentí sus caricias, sus roces, sus besos como si fuesen los primeros y los últimos.
Comenzó con las caricias lentas.  Había pasado mucho tiempo desde que comenzamos a dejarlo todo. Todos los demás estaban sospechando demasiado de todo ésto y la distancia que poníamos entre los dos, cada mirada acusadora, cada vez que nos alejábamos cuando estábamos juntos, cada vez que mi sonrisa se hacía falsa, cada vez que besaba a su mujer delante mío para sólo provocarme celos. Todo lo que provocaba de cierta manera me gustaba, me sentía tan masoquista como ningún otro.
Comenzó a acariciarme completamente la piel, a besar cada tatuaje y recorrerlo con la punta de su lengua, siendo totalmente delicado, algo no normal en él. Los escalofríos eran fuertes, mi estómago estaba a punto de estallar con cada roce, el amor que sentía dentro de mi pecho estaba al borde.
Lo quería, no podía alejarme de él por mas que quisiera, me volvía loco, con cada sentimiento que me provocaba ceder ante él, ante todo lo que quería, yo para él era su persona favorita en todo el mundo y yo lo sabía de alguna manera.
De un momento a otro se escuchó la puerta de entrada cerrarse y nos miramos sin decir nada. Nos detuvimos al instante pero él no podía dejar sus manos quietas. Rozó sus dedos por la piel de mi espalda, dejando besos húmedos por todo mi cuello. Aquello sólo me provocaba suspiros bajos imposibles de callar.
Me tapó la boca, y lo miré a los ojos, sin dudas perderme en ellos era el cielo y deseaba estar en sus brazos por siempre. Y ahora ¿Qué le diría él a Ria?..o ..¿Qué les diré a Georg y a Gus? Me lo pensé, y es que cuando Tom y yo no podamos resistirnos el uno al otro, no sé que haré. Todas las dudas que tenia eran sobre convivir todos juntos, sin siquiera ser tan obvio, sin siquiera tener que fingir que todo iba totalmente perfecto, sin siquiera poder acostumbrarme al sabor agridulce que me dejaba el destino.




                                                           ***




Máscara de héroes.





 Cada día empeoraba la situación, cada día estaba resignado a toda la realidad. Cada día vivía con el pensamiento pendiente de que ellos dos estaban destinados a estar juntos para siempre. Cada día comencé a sentir la lejanía de Tom, cada día me sentía más sólo que nunca, y lo principal de todo era que sin él, me sentía débil, ya que al ser gemelos, no podía permanecer lejos de Tom por mucho tiempo, mi autoestima era demasiada baja. Me llegue a dar cuenta que todo el mundo tenía una vida genial, aunque los lujos que me daba me sabían a vacío eterno.
 Y una vez más, ellos estaban delante mío, como siempre Tom era perfecto en hacer escenas que me provocaban alejarme de él, lo más rápido fuese posible. Él le tomaba la mano diciéndole lo bien que se veía, simplemente mentiras y más mentiras, aunque tenía razón, ella era una de las mujeres más afortunadas del mundo, ella lo tenía todo y no se daba cuenta todavía. Le acarició el trasero y la besó nuevamente con más necesidad que antes, usando la lengua. Me dí la vuelta estrujando entre mis manos el trozo de servilleta, caminando hacia la cocina. Dejé la taza  y me sorprendió Andreas. Me ruboricé al máximo.

-¿Qué pasa, Bill?-

Dijo el rubio mirándome con ése tipo de mirada acusadora y esquivé su mirada rápidamente.

-Que.. debo ir a ésa molesta fiesta.-


Puso su mano en mi hombro y se acercó más a mi oído con confianza.


-No, ¿Que es lo que pasa contigo? Tú..no eras así.-


Preguntó desifrándome como un libro abierto y comencé a rebuscar entre pensamientos ¿Que debería contarle?Es verdad, él nunca lo supo, nunca se lo diría por más que estuviese en mis peores momentos como lo estaba ahora.

-Nada, Andy.-

Le respondí bajando completamente la mirada, aunque él lo sabía todo, hasta qué era lo que significaban mis reacciones.

-¿Cómo que nada? Te noto extraño, desde que llegó aquella mujer.-

Dijo señalando hacia donde se encontraban aquellos dos. Y no supe que decirle.

-Es sólo..somos gemelos.. Todo cambió, ahora es.. difícilmente estamos juntos.-

Alzó la ceja y asintió. Creí saber que era la respuesta que tanto deseaba oír por la manera en que reaccionó.

-Bien, te quiero ver bien para mañana en la noche, Bill. Nos vemos.-

Dijo y se alejó de mí. Había surtido efecto, desde ya él no sabia nada de todo ésto.Me quedé unos segundos entre pensamientos. ¿Qué me depararía el destino ésta vez?. Me pregunté rápidamente y en éso oigo pasos.


-Bill..ella no se quedará aquí con los chicos, Ella viene con nosotros.-


Dijo Tom sorprendiéndome de golpe. Junto con..ella. Ambos me miraron y comencé a enjuagar la taza, dándoles la espalda.


-Lo sé.-

Respondí ante lo que decía, estrujé la esponja con fuerza para desquitarme y cuando se alejaron simplemente volteé sin querer, él se la llevó con una mano detrás de su espalda aprovechando a darle besos en el cuello y mirarme.
Me gustaba sentir ésto, es lo que siempre convivió conmigo éste tiempo desde que ella ocupó mi lugar en la vida de Tom, cada palabra que decía, sea el lugar que fuese, era una forma de rechazo. Simplemente ya no tenia lugar en su vida, ya no éramos él  y yo, ahora debía aceptar que era ella y él. Y las salidas desde que Ria llegó, simplemente eran de tres. No nos dejaba solos ni un minuto. Siempre estaba apareciéndose como si supiese la verdad de algún modo.Como si ella supiera o sospechara de lo que me pasaba.
Cada vez que visitábamos ciertos tipos de restaurantes, donde íbamos con los chicos todos juntos, y él, siempre asistía con su pelirroja de acompañante.
Y me encantaba  sentir que la vida no valía la pena a su lado, con cada mentira que salia de aquellos labios. Cada pregunta, cada reacción que tenia con ése hecho de verlos juntos de las manos, besarse en frente mío, sin dudas era una de las mejores sensaciones, si así podía decirse, ¿Para que mentir? Era aceptarlo, y no había manera de creer en segundas oportunidades.
No podía mirarle a la cara sin sentirme preso de aquellos ojos cafés.


...



Al final terminamos llendo todos juntos a comer hamburguesas. Todo parecía rutinario. Comenzamos a comer, de vez en cuando mi mirada con la de ella chocaban. Como si simplemente me dijera "Él es mio". Ya lo sabia, lo tenia asumido, simplemente era sonreír ante todo, aunque sea una sonrisa falsa, pero sonrisa al fin, con tal de que todo parezca que va bien.

-¿Bill?-

Llama alguien detrás de mi espaldas, esta extendiéndome un trozo de papel para que le firmara un autógrafo. Le mostré la mejor sonrisa y nos sacamos una foto luego.

-Qué agradable y.. Sexy.-

Dije en cuanto se marchó, sonriendole a Tom, solté una risa en venganza. Ése fan, era un chico, excusa perfecta para que Tom se sintiera un poco celoso con ese hecho. Tom alzó las cejas, riéndo.

-No más que tú.-

 Le dijo a su mujer y le dió un beso lento. Mi sonrisa desapareció de un momento a otro. Ya no estaba teniendo apetito, toda la situación era demasiado. Él me miró seriamente y comenzó a comer sin que nada estuviese pasando.


...




-Tenemos que asistir a ésa fiesta, y llevare a los dos, no me importa lo que pienses Bill.-

Dijo y comencé a entrecerrar los ojos, sin dejar de mirarle. Era una cruel trampa para poder asistir con ella, sin dudas.

-No. Es obvio, ella estará contigo, Tom.-

Me quejé al instante, suspirando cansadamente.


-Tú vienes conmigo y te callas.-

Me reclamó mirándome amenazante.

-¿Y que? ¿Que vas a hacer? No puedes obligarme, ser mayor por diez minutos no te hace lider para que me des órdenes.-

Me miró cruzado de brazos con la mirada pendiente de lo que hacia. Respiré resignado y cerré los ojos mientras comencé a pensar en alguna idea o plan para ignorar la fiesta.
Me tomó del brazo, provocó que lo mire a los ojos, aquella mirada tan satisfecha que tenía, él sabia que no podía resistirme por mas tiempo. Suspiré y se acercó tan suave que creí que me jugaría alguna de sus bromas. Chocó sus labios con los míos de manera que su brazo lo enredó en mi cintura posesivamente, teniendo en cuenta que podía zafarme de su agarre, pero no lo hice.
Al instante unos pasos se escucharon por lo que él se separó de mi, haciéndose el imbécil. Fue inevitable reír muy bajo y mirar hacia otro lado.

-¿Chicos? ¿Están listos?-

Dijo la pelirroja pasando de todas formas. Cada vez ésos implantes me provocaban total repulsión. Pero, para mi satisfacción, todavía guardaba en mi teléfono la grabación del beso con Shannon. Ése día, donde me besaron muchas hermosas chicas. Ése día cuando Tom no quería dirigirme la palabra.


-Si, lo estamos.-

Dijo Tom y lo ,miré sin comprender.

-¿Que te pasa, Joder? Te dije que no iría.¿Porque decides por mi?-

Reclamé mirándolo algo enfadado.

-¿Nos dejas solos?-

Dijo Tom mirándola, ella sorprendida, se fue hacia no se donde.

Y ahí estaba el Tom que desconocía todo el mundo. Me tomó de la cintura prohibiéndome escapar de él, y de sus labios. Me beso de manera que me sentía como si fuese un sumiso entre sus brazos.
Comenzó el juego de lenguas, y acarició mi piel ligeramente llegando hacia la parte baja.
Me hizo soltar un gemido ahogado.

-No me hagas ésto.-

Le reclamé en un gemido en cuanto deslizó sus dedos por la dureza provocada.

-Joder, déjame ya.-

Le reclame nuevamente,  pero en éso comenzó a apretar con sus manos lo que me provocó gemir nuevamente pero dentro de su boca.

-Tom, basta, ¡Ella está aquí!-

Me quejé tratando de alejarlo o empujarlo, pero comenzó a mover su mano como si estuviese jugando conmigo.

-Oh..joder ,¡No! No me hagas ésto, no ahora.-

Me deshice entre sus brazos sin saber que hacer y luego se separó de mí. Al instante se le dibujó una sonrisa burlona. ¿Acaso éso significaba que estaría con él de todas formas?

-Te lo advertí.-

Dijo, y soltó una risa, caminando hacia la salida, dejándome totalmente excitado.

-Eres un imbécil, Tom.-

Me quejé y me senté en la silla imposible de coordinar palabras. Pensando en otras cosas diferentes. Me ponía demasiado y ése era un hecho. Mi sonrisa era simplemente una mascara. Cicatrices eran las que estaban en mi rostro, mostrando  aquellos restos, que se escondían con el tiempo, ésos recuerdos que quedarían en el olvido, y que enfrentaría la vida que me tocó detrás de  una mascara de héroes.









                                                             





Tokio Hotel - Masquerade [Kings Of Suburbia]



                                                  ***






Why do I keep loving you?




Los minutos pasaron y yo seguía rogándole a la absoluta nada. Me ignoraba completamente. Tom me ignoraba, y mas que eso, quería decir, simplemente no me miraba ni me dirigía la palabra.  ¿Qué había sucedido entonces? Bien, como casualmente, lo que solía suceder. Tom estaba enfadado por haber discutido con Ria.


~ flashback ~


-Ésas plataformas son tan.. ¡Las quiero! Y ésa chaqueta. Me encantan Tom ¿La llevamos? -

Dije tirando de su playera como si fuese un niño pequeño.Pero cabe destacar que aquí el dinero lo tenía Ria. Pero antes de aclarar mis dudas, le pregunté de manera amable.

-Y mira ésos jeans¡¡Llevémoslos!! Pero, Tom ¿Quién se va a encargar de pagar?-

Pregunté inocentemente, mirándolo con ésa chispa de alegría como siempre lo hacía cada vez que quería algo. Le sonreí ligeramente, algo emocionado, desde ya.


-Bueno.. Lo tiene Ria.-

Dijo soltando un suspiro cansado y con su voz completamente fría. No podía creerlo.  Cuando caminé hacia ella, la miré de arriba hacia abajo, imposible de poder controlar mis impulsos. No perdía nada con sólo pedírselo de la manera que quería, al fin y al cabo, era nuestro.

-Tom me dijo que compartamos la compra.-

Hable algo alterado mirándola con desprecio. Ella alzó una ceja haciéndose la victima, y adoptó una pose coqueta y sobradora. Acaricio su cabello  y me miró de lado.

-¿Quién tiene el anillo de compromiso aquí?-

Preguntó y me enseño su mano. Mis ganas de darle una abofeteada se hicieron presentes, pero en cambio no lo hice, fui hacia ella  con toda la paciencia del mundo, y se lo pedí esta vez de manera amable.


-Dije que compartamos la compra, querida.-

Le hable con toda la amabilidad del mundo, pero se volteó completamente dándome la espalda, para seguir viendo vidrieras, resultaba como si le estuviese hablando a la pared, ya que ni siquiera dió ni un sí, ni un no por respuesta.

-Maldita zorra.-

Hable entre dientes, muy bajo  a la vez maldiciendo, apretando los puños, sin dudas no sabía que ésto pasaría.

-¿Qué dijiste?-


Cuestionó sorprendida y alterada mirándome.

-¿Qué? Nada.-

Levante una ceja desinteresado y me dirigí hacia mi hermano, con toda la paciencia que aun sacaba de no sé donde.

-Quiero ésas plataformas, ya y ahora, Tom. No me obligues a amenazarte.-

Le hable al oído y en éso Ria se dió cuenta y nos quedó  mirándonos como si fuésemos culpables de algo.

-Mírala Tom, lleva haciéndome la contraria desde que te comprometiste con ella.  Tom, yo quiero esas plataformas, joder.-

Le hable aun mas alterado que de costumbre, tocándole el pecho con mi indice.

-Esta bien Bill.-

Dijo soltando un suspiro cansado y rodando los ojos. En éso comienzo a notar que Ria nos venía a acompañar, sin dudas ella había escuchado todo.
Ella lo miró con seriedad en su rostro, sin dudas estaba molesta.

-¿Qué?-

Dijo Tom mirando a su futura esposa, levantando los brazos señal de resignación. Ésta vez había ganado yo.


~ fin del flashback~




Luego de aquél momento incómodo en el Shooping, habíamos comenzado una pelea sobre de quien había comprado más que el otro, hasta que se ganó una abofeteada de parte mía.Ella era la menos indicada para hablar del tema.
Un rato más tarde me encontré con mi hermano totalmente enfadado mirándome con ésa manera acusadora, aunque en verdad, no tenía la culpa de nada.



-Bill no le tenias que pegar-

Susurró en mi oído y me estremecí totalmente.

-¿Y que si lo hago, joder? Estoy harto de todo, vete de aqui, vete de mi vida, no te quiero, Tom-

Me quejé molesto. Luego de haberle dicho las últimas palabras, lo saqué empujándolo lejos de mi habitación.
Pero en el fondo aquellas palabras me hacían daño. Simplemente deseaba un dia tranquilo, sin que la defendiera, sin que le regalara el dinero que conseguimos con tanto trabajo y esfuerzo, ella todo lo tenia gratis, sin mover un solo dedo. No hacia absolutamente nada, simplemente era una mujer  indecente,  con caros gustos y que Tom la complacía en todo lo que pedía.
¿Que ganaba ella con todo ésto? Ellos se estaban para casar muy pronto, pero Tom no coincidía en la idea, ya que Ria se lo quería llevar lejos de mí. Quería alejarlo, sin saber que a penas podía pasar un día sin Tom.
Me dejé caer el cuerpo en la cama, completamente sin siquiera pestañear, viendo hacia el techo como completo imbécil, hacia la absoluta nada. ¿Acaso que tenia detrás de todos esos implantes? Absolutamente nada. Como siempre, yo terminaba siendo el imbécil, moría con cada mentira pero es que acaso ¿Porqué seguía creyendo? Él decía que las cosas iban a mejorar, pero nunca sucedía. Cada paso que daba, cada respiración que tomaba. Mi mundo se rompía, no quedaba nadie que me conociera realmente como lo hacía él. Sin embargo, soy adicto a él y me siento perdido, olvidado. No me encuentro aunque busque en mí. Porque después de él, no había nada.






                                              ***




I hate that I need you so.



Éste era uno de los días más que pasaban, uno de los días más que me alejaba de él por mi bien, ésta vez debíamos ignorarnos ¿O acaso era lo que quería? Enfermo y cansado de necesitar su afecto, sentía que debía estar solo, que vivir sin su atención. Simplemente era en la forma en que hacía o decía algo, odiaba necesitarle tanto, pero no quería dejar que se fuera, no podía simplemente rendirme. Siempre luchando por conseguirlo, cada vez que Tom me tenía entre sus brazos, luego me dejaba caer, y es que me encantaba cómo me hacía daño.
Una vez más me encontraba en mi habitación, con varios pensamientos en mente que me torturaban, y es que yo era tan masoquista, recordar cada palabra y cada sentimiento deshecho moría dentro de mí. Sentía mi pecho sangrar, con cada recuerdo muerto. La piel totalmente sin frío o calor alguno, mi cuerpo temblaba y mis lágrimas no salían con suficiente fuerza.
El frío me envolvía. Sentía cada pedazo de mí, romperse con más fuerza cada día más. Sentía como el dolor venía en picada en mí y estaba acabado nuevamente.
Me encontraba aquí en la oscuridad del ambiente,  fumando un cigarrillo para escuchar mis pensamientos en total silencio. Pero me rendía una vez más hacia él con cada pensamiento y sentimiento que estaba destinado a morir. Coloqué mis audífonos para escuchar algo de música a todo volumen, para quitar esa voz en mi cabeza. Sus palabras eran duras de poder aceptar, sus sentimientos tan vacíos y fríos, que queda tan vacío el mio. Me sentía perdido nuevamente, él me dejo un sabor agridulce en los labios con cada último beso desesperado. Cada vez que nos habíamos reencontrado, el destino decidía separarnos. Pero sólo somos chicos que corremos hacia ninguna parte, con los pensamientos fijos en cosas ideales. Éstos éramos nosotros, aunque él tenía una vida perfecta y yo era el chico imbécil que se enamoró de su gemelo.
Deseaba quitarme ése peso de encima, quería intentar una vez más deshacerme de ideas absurdas, de poder arrancarlo de mi piel, pero él estaba ahí, tan cercano y lejano.

Me había ido hacia la sala a tomar un café preparado minutos antes, pero rápidamente alguien entra, invadiendo mi espacio. Me sorprendo rápidamente al ver quien era. Él era Alex Claster, y era diseñador. Hace poco nos habíamos visto otra vez, ya que él tenía planes como toda persona y no era tan buena idea que permaneciera aquí por mucho tiempo, ya que Tom podría vernos. Sabía que  Alex le caía mal de alguna u otra forma. Una vez casi recibe un golpe de mi hermano por sólo haberme abrazado.



-Heey... A-Alex..-

Estiré las palabras levemente. Aclaré mi garganta mientras que lo miraba pendiente de sus movimientos. En verdad ni sabía porqué había venido a verme. Un momento ¿ A verme? ¿Quién se atrevía a cometer ésa locura.? O tal vez, sólo tal vez, tenía diseños para mostrarme y estrenarlos.No sé cómo no se me había ocurrido antes. ¿Quién podría tener algo con alguien como yo? No, nadie.


-Bill..-

Dijo acercándose hacia mí a paso lento mientras que me quedaba helado, en mi lugar por su acción, sin siquiera moverme. Crucé los brazos haciéndome el superado con toda la situación que enfrentaba dentro.Acaso ¿Qué pretendía?


-Quería verte.-


Habló con suavidad en su voz sin dejar de mirarme. Tal vez, yo estaba pensando demasiado o tal vez, sólo era normal en él,  ni siquiera sabía qué pensar sobre ésta situación.

-¿A mi?¿y porque? Hay.. ¿Nuevos diseños?-

Me hice el idiota, sin pretender saber qué estaba pasando.Carraspeé levemente sin siquiera dejar de verlo. ¿Acaso yo estaba siendo muy imbécil? ¿Había algo detrás de sus palabras?

-Te quería invitar cordialmente a cenar-

Dijo acercándose más hacia mí. Tomó mis manos con lentitud y a la vez me mostró una sonrisa dulce. Me sorprendí un momento tratando de tragar en seco. Me estremecí débilmente. No comprendía nada y mucho menos sabia de éstas cosas de salir y distraerse, sin mi hermano. Siendo que últimamente yo me quedaba a solas todo el tiempo en mi habitación y él aprovechaba a salir con su futura esposa. ¿Qué caso tenía?. Pero me encontraba en un punto de indecisión, todo ésto era absurdo.

-¿Bill? ¿Qué dices?-

Su voz me despertó un momento sobre todo lo que estaba pensando. ¿Acaso debía aceptar?. Mi pulso se comenzó a acelerar de un momento a otro, presentía que llegaría Tom en el momento menos indicado.


-Eh..yo..-

Comienzo a dudar, esquivando su mirada, no sabia si era buena idea pero al mismo tiempo debía distraerme, Alex de alguna manera tenia razón, aunque no sé que pensaría mi hermano de todo ésto.¿Porqué no intentar siquiera?
Bajé la vista imposible de poder creerlo. Se trataba de una ¿una cita? Pero qué caso tenía, tal vez era una cita de negocios y yo malentendiendo todo, como siempre.
Y no importaba, en verdad. La gente podía ir y venir..tomar lo que quería de mí, hasta mi dinero, pero ése no era motivo para que me invitaran a sitios. ¿O simplemente era una cita de trabajo? ¿Qué podría ir mal?.


-Esta bien, acepto.-

Dije con una sonrisa que se me dibujaba al sentir el roce de sus manos en las mías. Ésto era extraño. ¿Acaso era una cita de trabajo o..? Me sentía inseguro, de momentos clavé mi mirada en la de él. Aunque debía decir que en sus ojos tenia un brillo particular un tanto extraño. Le sonreí, él me devolvió la sonrisa y en un momento a otro bajé la vista, con cierta incomodidad de la situación.


-¿Te encuentras bien?-

Preguntó y se me acercó de repente un poco más para rodearme con sus brazos y sin poder hacer nada, dejé que lo hiciera. Me dejé llevar y lo rodeé con mis brazos también, solté un suspiro bajo sin siquiera darme cuenta.

-Estoy.. estoy bien. ¿Si?-

Dije dudoso y me quedé entre sus brazos cuando me correspondió. Se separó un momento para tratar de verme a los ojos. Me sostuvo con sus dos manos las mejillas para que no bajara el rostro y mantuviera la mirada. Y es que me preocupaba, era imbécil pensar sobre lo que estaba pensando. ¿Y si Tom me veía con Alex? Sin dudas todas ésas preguntas que me hacía, no tenía respuestas, al menos el tiempo debía aclararme todo ésto.

-Escúchame, Bill. Lo que sea que fuese, quiero ver ese rostro sonriente esta noche, o al menos sonríe para mí.-

 ¿Qué trataba de decirme? Nosotros, con Tom, éramos buenos amigos con Alex y su mujer.Pero todo ésto me sorprendía. No pude evitar sonreír, al menos, por sus palabras, en cierto modo me causaron cierta ternura. ¿Pero qué estaba diciendo? Acaso ¿Qué estaba pensando?

-Gracias, Alex, eres muy amable. Bueno, es..estaré listo en la noche. Como.. ¿A qué hora?-

Le hablé con cierto grado de temor, no deseaba que descubriera lo que me pasaba y mis conflictos internos que sólo eran entre Tom y yo. Me traté de separar de él un poco, sentía un leve rubor en mis mejillas por el momento incómodo.


-A las diez, si no te parece muy tarde, puedo venirte a buscar si se te complica.-


Dijo entre tanto, parecía no haber nadie hoy, así que tenía suerte de no haber sido interrumpido. Mi mirada dió en el suelo, sin poder evitarlo, me sentía extraño.
Asenté a sus palabras sin perder más tiempo, aunque debía decir que tenía muchas dudas sobre si ésto era una junta de trabajo o simplemente una cita, aunque no quería preguntar, ya me llevaría la sorpresa en la noche.
Nos habíamos puesto de acuerdo, rápidamente lo acompañé hacia la puerta. Me saludó y se marchó.





                   Attention      


                                                                        ***





Habitación 483.



Después de haber sobrevivido a la cena, me crucé con los Gs. Ellos seguían tan cariñosos como siempre se los solía ver y rara vez alguien hablaba de lo que pasaba con ellos.Se los veía como si detrás de sus miradas ocultaran algo más. No sé que había detrás de todo aquellos roces simples que podían notarse a simple vista, a medida que convivíamos juntos. Estaba muy seguro que ellos estaban en algo y no sabían ni podían ocultarlo.
No sé qué me había perdido ésta vez, creo que mucho. Ellos habían venido a saludar. Quizá en un futuro en el tiempo decida  mudarme a otro país, sin dejar rastro, sin siquiera pedir permiso a nadie. ¿Porqué pensaba en ésto? Quizá tenía la posibilidad de huir, además tenia la esperanza de que Tom me buscaría a donde fuese que fuera ¿Y quien lo diría? Tal vez nos volveríamos más unidos o quizás nunca podríamos tener lo que teníamos antes o sólo tal vez él se olvidaría de su gemelo.
Justamente algún recuerdo vago de mi primer beso vino a mí.
Recordaba ése día, aquel donde quizás Tom estaba experimentando conmigo. Mi primer beso, no había sido con una chica, sino, con mi hermano gemelo.


-flashback-

Estábamos festejando nuestro triunfo y por tener tanto éxito con Tokio Hotel, los chicos estaban echando bromas, yo sólo me disponía a reír y a beber con total moderación. Comenzó Tom con los chistes sobre chicas y sexo,  todos reíamos a carcajadas, era diversión tras diversión, hasta que después de unas largas horas, llego el momento de regresar hacia las habitaciones asignadas. Me encaminé casi a lo ultimo, ya que me había enterado que me tocaba la habitación con Tom, y en la de enfrente estarían los Gs. Las camas de ellos estaban separadas mientras que la nuestra era una cama grande para dos.
Me sentí intimidado por un momento y comencé a hacerme el que no entendía nada y me acerqué hacia la puerta donde compartiríamos cama con Tom.
Abrió la puerta de golpe. Lo miré y él me miro de la misma forma.

-Hola.. linda. Estas..en mi puerta, ¡Pasa!-

Susurró cerca en mi oído y me provocó un escalofríos. Creí que estaba bromeando, simplemente él era así a veces y no solía ser serio. Simplemente él ésta vez estaba demasiado confiado de que era una chica. Lo golpeé en el hombro para que me dejase pasar de una vez por todas.
Soltó una risa después del golpe y negué riéndome también de la situación. Al tener el cabello largo el muy imbécil me había confundido con una chica. Le golpee el hombro otra vez sin oir lo que decía, el alcohol había hecho efecto en él demasiado pronto y me estaba asustando.Me miró fijamente y parecía totalmente alcoholizado, fuera de sí mismo.

-Ya que no hay nadie más aquí, ven, entra.-

Susurró nuevamente con suavidad. Se acercó a mí con su aliento a alcohol, no llegué bien a diferenciar qué estaba pasando, sin saber que pasaba me quedé totalmente mudo. Me tomo de la mano jalando de la misma, y me susurró por lo bajo. "El resto saldrá solo". Me ruboricé totalmente y quise quejarme pero debo decir que era una de las primeras veces que ésto pasaba y me sentía extraño que Tom actuara de ésta forma. Apagó las luces y encendió el minibar para traer más bebida. Yo sólo deseaba hablar, sobre lo que pasaba, sobre ésto, sobre qué era lo que estaba sucediendo y porqué me quedaba mudo con cada acción suya. Aunque luego estábamos uno al lado del otro, la situación se volvía mas incomoda aun. Había un cartel en la puerta para no ser molestados, la puerta con llave y nosotros dentro.

-No seas miedoso, es un par de copas más-
Habló sirviéndome para que bebiera.

-No soy miedoso, tú lo eres-

 Miré su rostro, lo escuché, él me escuchó también. Reímos. Entre copas, parecía que estábamos felices, bromeando, bebiendo demasiado hasta no recordar ni siquiera que estaba pasando, sin ser consciente de lo que pasaba, me sentí preso de su respiración tan cercana a la mía.
De repente él se me acercó, sus labios se abrieron rojos deseosos, despacio aproximándose hacia el mío, no quería ir tan rápido pero me besó. El alcohol no me hizo pensar con claridad, dejé que lo hiciera, era una sensación única y especial, quería ésto y me sentía en el cielo mismo.
Comenzó a acariciar mi cabello, mi rostro, besó mi cuello hasta bajar y deshacer todo lo que llevaba puesto. Mis manos se enredaron en su cabello, en sus rastas , soltando suspiros me deje llevar mientras sus manos me acariciaron por completo así como sus besos que recorrieron cada parte de mi piel. El resto no lo recordaba, ni siquiera sabía qué era lo que había sucedido después. Lo único que sabía era que no quería con nadie, excepto con él.


-fin flashback-


La puerta se abrió de golpe, fuí preso de sus ojos color café. Me miró fijamente como si hubiese visto un fantasma, elevó su mano a sus labios y con su indice alzado me exigió silencio.
Dió vuelta a la llave y me miró con una expresión que no supe clasificar.

-Bill..Lo siento. Tengo la fecha para el casamiento.-

Me tomó desprevenido, lo miré con confusión en mi rostro, en esos momentos deseaba no existir. Mi corazón comenzó a bombear  con fuerza, respiré agitado a punto de llorar, pero las lágrimas no salían, luego ni supe que pasó segundos después. La noticia tuvo tanto impacto en mí, que rápidamente perdí el conocimiento y me desmayé sin siquiera decir algo, mientras iba cayendo al suelo casi en un abrir y cerrar de ojos.








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                                                                     ***




YO NO SOY YO, SI TÚ NO ESTÁS A MI LADO.





Desperté lentamente, por algún motivo tenía la espalda contra algo duro y me encontraba sentado en el suelo o así suponía. Comencé a notar que tenía una respiración suave y cálida cerca de mi rostro. Parecía un estúpido sueño. Sentí el suave roce de unos labios en los míos, que me provocó que soltara un suspiro sin siquiera tener en cuenta de quien se trataba, sólo sabia que nadie más tenia un piercing en el labio inferior.
A penas, nuestros labios rozaron, sentía ésa atracción que sólo se daba con él. Después su mano se deslizó por mi mejilla, lo que me obligó a querer ver el rostro de Tom, si es que era él. Mis ojos se abrieron despacio, encontrando el rostro de mi hermano muy cerca del mio.
Lo miré fijamente, como algo de no creer, incliné mi rostro más al suyo siendo consciente de que no se trataba de ningún sueño o así lo quería creer.
Mis manos fueron hacia su cuello con débiles caricias, hasta que le rodeé con mis brazos el cuello atrayéndolo más hacia mí. Perdido por completo en él, mis labios se movieron en los suyos sin tener en cuenta absolutamente nada de lo que había sucedido minutos atrás. Me sostuvo el rostro, quizás para que no me alejara de él, ya que Tom, sabía lo que estaba pensando. Yo me había dado cuenta de sus palabras, de lo que él había dicho en algunos minutos atrás. Me preguntaba que pasaría si yo no estaba de acuerdo con los planes de su futuro planeado. ¿Pero qué más daba? Ni siquiera podía meterme en su relación, ya que sería muy obvio para todos los que nos rodeaban y aquello era lo que ella quería, además de separarnos.
Aunque éso no debía permitirlo, estaba concediéndoles su gran sueño, el de escapar juntos. Sólo era cuestión de esperar a ése final, donde me abandonaría, y se irían lejos sin dejar rastros, lo que tanto esperaba Ria.
Su lengua acarició la mía, sin pedir permiso me acaricio los costados, hasta quitarme la camisa que traía puesta. Me preguntaba porqué yo era tan imbécil de dejarme caer en sus brazos otra vez, ser preso de aquellos besos que me sabían a droga y que eran imposible de poder dejar. Mi adicción era tal que él podía hacer lo que quería conmigo, y éso no me importaba.
Me ayudó a pararme, deslizó sus manos hacia el pantalón con rapidez, deshizo los botones del mismo, dejándolo caer completamente. Dispuso a delinear mis tatuajes de mi pecho sin dejar de mirarme, se estaba mordiendo el labio inferior como si aquello le estuviera gustando.
Golpearon la puerta, justamente en el momento menos indicado.Lo miré, decepcionado otra vez.

-¿Tom?¿Estás ahí?-

Dijo Ria llamando del otro lado de la puerta.Tom me guiñó y se quedó mudo. Después negó con la cabeza y sonreí por su gesto. ¿Acaso qué era lo que estaba pasando con Tom?

-Tom no está aquí, lo siento.-

Dije con mi voz algo fingida, como si estuviese entre dormido. Tom quitó su playera sin hacer ruido. Comenzó a acariciarme, con cierta lentitud, sus manos iban y venían hasta que de golpe me pegó a su cuerpo. El calor de nuestros torsos cálidos, la respiración, una cerca de la otra me producía cierta sensación de cariño mutuo, tal vez era una sensación de sentirme nuevamente estúpido ante él y a todo lo que provocaba en mí con sólo estar tan cerca. Sus labios viajaron por mi cuello ofreciéndome besos suaves, recibí ciertas mordidas y después sus manos se movieron en mi espalda con total suavidad obligándome a soltar suspiros bajos y quizás alguno que otro sonido de gusto.
Él lo sabía de alguna forma, que el único que me podía, era sólo él, y me sentía demasiado indefenso. Guió mis manos hacia mi propio miembro, le desobedecí y acaricié el suyo con algo de temor, ya que no sabía con qué cosa saldría ahora. Por lo menos, éso lo estaba averiguando por la manera en que me miraba y en los cambios de actitud que tenía por simples celos.
Me miró fijo. No supe cómo describir que era lo que estaba pensando, no quería descubrirlo. Junté mis labios nuevamente en los de Tom, y me esquivó el rostro. Tomó mis muñecas con fuerza mirándome con seriedad nuevamente.

- ¿Estás consciente de que me voy a casar, Bill? -

Dijo con toda la frialdad que no pude esperar nunca de él. Mis manos comenzaron a temblar de cierta manera, mi vista se comenzó a nublar y tragué duro, notando cómo el peso de sus palabras recaía en mí. ¿Porqué simplemente cortaba los lindos momentos con decir aquello?
Mordí mi labio inferior que comenzó a temblar, una lágrima cayó al suelo sin siquiera previo aviso, estaba llorando frente a él.

-No.. aléjate-

Dije con la voz quebrada, antes que me abrazara. Huir, escapar, era todo lo que deseaba hacer en estos momentos.
Mi mejor pecado estaba parado en frente mío, esperando quizá un agradecimiento o alguna que otra bendición por parte mía.
Me sentia perdido nuevamente, me culpaba por estar obsesionado y perdido en él, me sentía  olvidado otra vez. Despues de él no había nada, todo esto estaba acabado nuevamente. No me encontraba en mí, Tom era, fué y nunca más volvería a ser todo para mí, siendo que lo odiaba en éstos momentos. Todo lo que una vez fué, se estaba acabando como una ilusión, me veía desvanecer cada vez más.
Se me acercó nuevamente y retrocedí. Quité mis lagrimas armándome de valor.

-Vete, Tom.-

Dije con la voz apagada, sin siquiera poder controlar el estado anímico en el que me encontraba. Le exigía que se vaya, quizás era lo mejor para él, antes de acabar peleados. Como no reaccionaba, lo saqué a los empujones, pero él era más fuerte y me sostuvo los brazos.

-Calmate, ya, Bill-

Pidió y me obligo a que lo mirara directamente. Lo empujé con toda la fuerza que me dió el cuerpo, forcejeamos hasta caer en el suelo.

-¡Déjame, tú! ¡Sueltame, Tom!-

Me quejé y con intentos violentos quise zafarme pero no podía. Terminé encima de Tom. Me apretó contra su cuerpo y acarició mi mejilla. Soltó una risa, en mi cara.

-¿Qué es tan gracioso?-

Lo miré fijamente enfadado sin siquiera poder zafarme de sus brazos.

-Me caso el 31 de febrero.-

Dijo de manera chistosa, riéndose de mí.

-No seas mentiroso, joder.. ésa fecha no existe. ¿Es-estas bromeando conmigo?-


Dije aun algo enfadado, con ciertas dudas y preguntas que no me cerraban. De repente llevó su mano a mi nuca y presiono  mis labios en los suyos, no opuse resistencia porque era inevitable, no podía contra él. Me sorprendí demasiado porque había descubierto que en verdad ésa fecha no existía y de repente se me escurrió una lágrima, quizás de felicidad o temor. Sentí mi piel erizarse, Tom acarició mi brazo hasta entrelazar sus dedos con los míos. Reímos muy bajo un segundo ante aquél suceso y después me miró fijamente.

-Ya no llores, no es divertido.-

Habló muy cerca, casi como un susurro.



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                                                               ***





YOU'RE THE SUN, I'M THE MOON.





Todo se le parecía a un sueño. Aún no lo creía, simplemente me negaba a creer lo evidente, de repente pensaba en las consecuencias que podrían acontecer, todo lo que podría suceder. Presentía que ella podría interferir entre los dos. De alguna manera, sabía que ella volvería a tratar de empeorar la situación de alguna u otra manera. Lo presentía tanto que estaba sintiendo el sabor agridulce del destino. Estaba acostumbrado a todo. Pero acaso ¿ Debían separarse para que estuviese mejor?¿Acaso algo cambiaría? ¿Y si nunca sucedía?. Suspiré, todo éso era tan irreal, que parecía un sueño incansable.
Me había quedado en la cama, pensando en totalidad lo que nos había sucedido aquel día, en cuanto me confesó de que estaba bromeando sobre el supuesto casamiento, quedé en shock. Aunque aquello se trataba de sólo una inocente broma para él, era de mal gusto para mí.
Alguien abrió la puerta, y yo me senté en la cama asustado por la situación, y es que acaso ¿No sabían tocar?.

- ¿Porqué no tocas antes de entrar?-

Me quejé alterado, cubriéndome la cadera, ya que dormía en solo boxers.


-Te traigo el desayuno ¿Y así me lo agradeces?-

Dijo entre medio de una risa. Era inevitable no sonreír. Ver que al menos yo le importaba, en una mínima parte, me hacía sentir especial. ¿Acaso estaba soñando? Mi piel se erizó al máximo cuando me beso la mejilla, cerca de la comisura. Me quedé helado una vez más.


-¿Qué es todo esto?-


Seguía sin poder creerlo, sin poder caer en la realidad. Todo era extraño. Tom no era de hacer éste tipo de tontería, Tom no era así.


-Cállate y disfruta, se enfriará.-

Me guiño el ojo, y se le formó una picara sonrisa en sus labios. Lo miré. Me ruboricé al máximo. Un momento.. ¿Porqué estaba coqueteando conmigo de ésa forma?.


-Tom.. exijo que me expliques..acaso.¿que maneras son estas?¿Que esta pasando?-

Lo largué todo y no me importó nada, ni siquiera la cara que puso al verme a mí tan sorprendido. La verdad era que no tenia idea de lo que estaba sucediendo y me debía contar la razón.

-Deberías ser agradecido.-

Dijo en cuanto volteo para verme. De repente se encaminó hacia la puerta, ignorando mis preguntas. Cuando tocó la puerta, lo detuve al instante.


-¡Espera! ¡Alto ahí!-


Le grité impulsivo. De repente me miró, con ése rostro que para mí significaba cuan misterioso estaba siendo  conmigo. No podía saber, no si no me contaba nada.


-¿Qué esta pasando, Tom?-

Le pregunté rápidamente.y noté que volteó y se me acerco.


-¿Que tendría que pasar?-


Se me quedo mirando como si estuviera algo mal conmigo. Nuevamente el silencio incomodo. Me quedé sin palabras, no sabía qué cosa preguntarle en éstos momentos.

-¿Bill?-


Me llamo nuevamente. ¿Acaso qué era lo que debía responderle?
Suspiré y desvié su mirada.


-¿Porque de repente te comportas así conmigo?

Le pregunté y lo volví a mirar y fijamente sin importar aquélla sensación que me inundaba mi pecho..mi todo.
Sus ojos siempre eran los que me guiaban hacia la prohibida tentación, con solo mirarlo sabia lo que estaba pensando Tom. También sentía que no era normal en él ser tan amable, porque casi nunca lo era.
Suspiré y se me salio una sonrisa tímida sin querer. Antes que dijera algo lo interrumpí de golpe.

-Acércate.-

Pedí. Él se cruzó de brazos y después se sentó a mi lado, en la cama. Mi mirada se fué directamente hacia sus tentadores labios que me invitaban acercarme más. Cerré los ojos y incliné mi cuerpo hacia el de Tom, me dispuse a mover los mismos disfrutando ése contacto que tanto ansiaba. Sus manos se posicionaron en mi espalda, brindándome caricias, deslizándolas. Mis labios se mezclaron entre los suyos con suaves roces de lengua, habíamos logrado ir más allá que un simple beso. Estábamos dejándonos llevar sin importar si las razones eran las correctas, si acaso estaba bien o mal hacerlo.
 El teléfono sonó de repente. Me separé de Tom  y me estremecí por como se me acercó a morder mi labio inferior. El teléfono comenzó a sonar de nuevo, ignorándolo, de repente Tom se separó de mi y me volteó hacia un costado para poder tomar el telefono en sus manos.

-¿Quién es?-

Pregunté con inocencia en mi voz. De repente la mirada de Tom me asustaba.
Mi piel se erizó al tenerlo tan cerca su rostro del mio, con ésa mirada de odio que tenía en ese preciso momento.


-De ahora en adelante, no me pidas nada, no quiero verte.-


Dijo con todo el odio acumulado dentro de él, quede en shock.

-¿Quién era? ¿Qué pasó?¿Qué te pasa Tom?-


Pregunté, siguiendo su camino hacia la puerta, mirándolo sin pensar en las consecuencias, sin saber qué iba a decirme. Le pedía una y otra vez que me respondiera y las lagrimas estaban amenazando para salir por tal repentino momento.

-¿Tom?-

Pregunté y en cuanto me di cuenta, él habia azotado la puerta, abandonado la habitación en la que me encontraba. Corrí hacia la cama, y al voltear el teléfono, leí entre las pocas lineas mientras mis ojos se nublaban por las lágrimas que salían.


" Hola Billy. Me preguntaba ¿Cuando nos volveremos a ver?. Disfruté la cena aquél día. Espero verte muy pronto. Alex"


Un suspiro hondo se adueñó de mi, no podía creerlo. Me escondí entre las mantas, no quería saber de nadie, ni mucho menos de Alex.









                                                                   ***

DO NOT FORGET OF YOU AND ME.









No podía olvidar todos los recuerdos que teníamos él y yo, me preguntaba si todavía me quería o lo volvería a hacer. No podía iluminar mi mente, no podía pensar en otra cosa que no sea él, me sentía completamente solo, con mi corazón nuevamente roto por la distancia que imponía Tom. Cerré los ojos y todo lo que veía era únicamente a él. No podía escapar de mis pensamientos, no podía borrarlo completamente, no podía olvidar absolutamente nada. Sin dudas, nada era lo mismo sin él, no podía superar todo ésto. Mis ojos estaban hinchados, ésta vez debía salir de mi habitación aunque lo único que deseaba era desaparecer.
Comencé a vestirme por completo para poder salir directo a la sala. En éso me encontré a Tom. Mi mirada había impactado con la suya. Tenia suerte que los G's no estaban por aquí y éso era medianamente bueno. En cuanto lo llamé por su nombre, Tom volteó su cuerpo, no me dirigió la mirada ni siquiera me dijo nada en especial. Caminé hacia él y lo enfrenté.

-¡Entre yo y Alex, no hay nada!.-

 Casi le grité por sentirme frustrado al no obtener su respuesta. Ni siquiera me dirigió la palabra. Tom estaba ignorándome y cuando lo hacía, ése tipo de cosas le salía demasiado bien. En ése preciso momento me sentía perdido, acorralado, completamente abandonado.

...

Había pasado una semana desde aquél día en que los celos de Tom eran demasiado fuertes que decidió ignorarme. Aún ni siquiera habíamos preparado las canciones del nuevo álbum, todo parecía vacío sin Tom a mi lado, él no me dirigía la palabra, y cada vez que quería buscarlo, ni siquiera me respondía a las preguntas, simplemente me ignoraba como si no existiera en su vida. Todo parecía perder vida para mí, ahora sentía que mi vida no tenía sentido. No quería que se olvidara de mí tan fácilmente, que se olvidara de nosotros y de todo lo que habíamos pasado, de todo lo que alguna vez fuimos y que nunca más podría ser.
Tal vez, ésta era una de las ultimas veces que había empeorado todo, sin tener ningún tipo de solución, aunque las cosas debían ser diferentes con el correr de los días, nada había cambiado y todo me asustaba de cierta forma.
Me sentía perdido sin sus abrazos, sin sus besos, sin siquiera escucharlo. Me sentía otra vez perdido en el pasado, en aquellos recuerdos que todavía persistían en mi memoria y no deseaban quitarse. Debía hacer algo para que las cosas se solucionaran de una vez, debía llamar a Alex para arreglar este mal entendido, pero ni siquiera deseaba escuchar su nombre, ni oír su voz. Desde ya,  le había estado ignorando las llamadas que me hacía, y todo era sin sentido alguno, ya que el problema ya estaba hecho, el drama ya estaba causado.
Ése dolor indescriptible me perseguía, me rompía otra vez. Esas ganas de llorar que tenía no se quitaban, sentía un vacío eterno invadirme, aquél vacío se hacía cada vez más profundo otra vez. Sentía como sus acciones me hacían cada vez más daño, y siempre se negaba a hablarme, a dirigirme la palabra a pesar de que en ocasiones nos cruzábamos. Pero el aire ahora se sentía tranquilo y a la vez frío.

Después de aquel lindo momento que alguna vez habíamos compartido, sentía que aquellos besos no volverían jamas, así que me animé a olvidar todo lo que estaba pensando y de una sola vez, me armé de valor para encararlo. Cuando se dirigió a la cocina para tomar una botella de cerveza me le acerqué con la intención de reclamarle, aunque parecía que yo ni siquiera existía delante suyo.


-Sí, me fuí a una cena aquella vez, solamente era una cita de trabajo. Al..-


Me interrumpió de repente. Sus ojos dieron con los míos y me sentí completamente vulnerable.

-Éso no me interesa, solamente eres mi hermano.-

Él dijo aquello acompañado de una risa. ¿Como podía ser simplemente tan frio.? Sentí cómo nuevamente era olvidado. ¿Acaso jamás volvería a tenerlo?. Quité las lágrimas que tenia en los ojos y alguien de repente toca timbre. Faltaba que vinieran los g's, para poder hacerme a un lado y divertirse entre ellos, sin mí. Ya conocía toda la situación.
Suspiré desganado, caminando por el pasillo, y en cuanto abrí la puerta me encontré con alguien. Me quedé helado y lo miré con nerviosismo. Me quedé allí, sin siquiera salir de su camino, sin siquiera darle paso, bloqueando la puerta para que no entrara.
Su voz me interrumpió los pensamientos cuando escuché lo ultimo que dijo. Él era la causa de que Tom sintiera tantos celos enfermos y no había nada que pudiera evitarlo.


 -Me alegra verte, Bill ¿Cambiaste tu número?¿Puedo pasar?-

Lo miré. A punto de llorar, ya que no me sentía del todo bien, no deseaba que Tom se enojara otra vez. No quería que nada empeorara nuevamente. Desde ya, en principio, cuando se habían conocido, Tom parecía que desconfiaba de él, con sólo mirarlo.

-A-Alex.. ¿Qu-qué haces aquí?-

Le pregunte sintiendo el nudo en la garganta. Ésta vez, no sabía si dejarlo pasar o quedarme en medio de la puerta.


-¿Bill? ¿Estás bien?-

Me dijo y se atrevió a acariciarme la mejilla. Quité su mano de golpe, mirando hacia dentro de la casa y mi pulso comenzó a acelerarse porque tan solo me invadía el miedo.

-Debes.. Debes irte.¡Ya!-

Le exigí. Rasqué mi nuca, bajando la cabeza hacia el piso, sin mirarlo.

-Pero, Bill..-

De repente lo interrumpí otra vez a lo que quiera que quería decirme, me veía obligado a casi cambiar el tono de voz amable que mantenía.

-Vete, Alex, no quiero que cruces ésta puerta.-

Me miró entre sorprendido y molesto. Un escalofríos me recorrió entero cuando escuché algunos pasos detrás de mí, dirigiéndose hacia la puerta. Tom  me miró y detuvo a Alex.

-Alex, qué sorpresa ¿Qué sucede?-

Nos miró a ambos. Mordí mi labio sin quitar la mirada de la de Tom. Su tranquilidad me estaba inquietando, además de aquella sonrisa que tenía.

-Pueden usar la habitación, si la necesitan. Los dejaré solos, en media hora salgo.-

Abrí mi boca en señal de sorpresa. La tapé al instante con una de mis manos, no podía creer absolutamente nada de lo que estaba pasando, y el cómo Tom tenía ésa naturalidad de decir aquello que había dicho en ése preciso momento. Acaso .. ¿Qué era lo que estaba sucediendo con él?



https://www.youtube.com/watch?v=P-lNBrZCJ9k

                                                    ***







Can we make this darkness feel like home?.



Estaba parado en la puerta, paralizado con todo lo acontecido, sentía que Tom sobraba aquí, en ésta conversación entre dos. ¿Porqué? simplemente él se había marchado totalmente ¿feliz? ¿Acaso de qué se trataba todo ésto? ¿Cual era el juego que estaba jugando? Si él estaba satisfecho con todo lo acontecido, aquello quizás quería decir que lo había perdido para siempre.

-Alex. Debo arreglar un asunto delicado e importante. Vete.-

Le dije al instante. Lo rechacé. Él me miró y bajó su mirada echando a caminar, quizás hacia su automóvil.
No quería verlo rondando por aquí otra vez, si no fuera solo para algún tipo de trabajo.

Los segundos que pasaron, me encamine hacia la puerta de la habitación de Tom. Me encontraba en total silencio, limpiándome las lágrimas que caían. ¿Qué culpa tenía de todo lo sucedido? sin dudas, no la tenía, pero, tal vez para Tom, sí la tenía.
Ahora estoy yo solo, simplemente en soledad en éste cuarto frío, debía hacer algo al respecto, la situación era completamente extraña, ya que Tom nunca se había comportado de ésta manera y me parecía algo nuevo de él.
Estuve esperando tanto tiempo para que él al fin pudiese decirme y aclararme tantas cosas y otro momento de ésos, parece acercarse, puedo sentir la oscuridad venir otra vez en picada como si no hubiese fin. Me senté en la cama. ¿Por que no podemos hacer que esta oscuridad se sienta como nuestra casa.?
Nada podía apartarme de Tom, incluso en ése patético momento en que me planté en su puerta. Pero Tom me empujó hacia un lado y se metió al cuarto de baño, cerrándome la puerta casi en frente de mis narices. Estaba luchando por tenerlo, luchando contra aquello que no parecía tener solución alguna, sólo deseaba que mis palabras le guiasen directamente hacia mí.
No sé qué sería de mi vida sin Tom, él era la razón de mi existencia, desde hace tiempo. Podia mantener todo ésto oculto, y sin dudas podría hacer lo que sea por él. Ahora que las cosas estaban mas claras, lo seguiría eligiendo, porque Tom era todo lo que quería.

-Tom.. ábreme por favor. ¡No me importa Alex!.-

Rogué detrás de su puerta. Suspiré hondo y traté de convencerlo a que hablara o dijese algo importante, pero parecía no surtir efecto.

-Todavía no comprendo cómo cambiaste de opinión cuando estabas allí aquella noche, y desperté en tus brazos. ¿Qué significó éso?-

Dije en un intento desesperado de llamar su atención. A veces recordaba lo que me dijo alguna vez y se me hacía difícil olvidar, borrar ésas palabras de mi mente. "Sólo somos chicos, no podemos estar juntos". Nunca olvidaba aquellas palabras, por más que intente hacerlo, no podía quitarlas de mi mente.

¿Y si lo había perdido para siempre? Por simple celos que tenia Tom, conociéndolo él era capaz de cualquier cosa.

-Tú eres la razón por la que sigo aquí esperando en la puerta.Tú eres todo lo que quiero.Tú me haces sentir completo..¡Joder! Tengo miedo de perderte, maldición.¡Ábreme la puerta!-

Insistí, tratando de calmarme, ya que me estaba hartando la situación y él simplemente no decía una palabra.Necesitaba su afecto, estar cerca de él. Tenía ésas ganas incontrolables de besar sus labios y permanecer en sus brazos una vez más.Y no pedía nada a cambio, solamente tenerlo a él conmigo, sin importar lo que sucedería.

-Rechacé a Alex por ti, seguiría haciéndolo. ¡Demonios, Tom! ¡Estoy harto de todo esto!-

Golpee la puerta con mi puño. Tom no salía de allí dentro y en cuanto me dí la vuelta sentí un jalón en mi brazo y de un movimiento rápido, me dió la vuelta y chocó mis labios con los suyos.

Mi corazón comenzó a latir a una velocidad que desconocía, su piel se encontraba húmeda y se sentía el calor salir del cuarto de baño. Comenzamos un juego de lenguas, me deshice en sus brazos, sin saber qué ocurría, sin tener en cuenta quién o qué pasaba mientras Tom me besaba.

Su piel estaba aún mojada, me quitó la playera dejándola en el suelo y cerró la puerta dejándome acorralado y sin salida.Besó mi cuello y bajó la toalla que tenía atada en la cadera, apretó mi cuerpo y pude notar las ganas que traía. Me bajó el pantalón bruscamente, y me dió una nalgada, aquéllo provocó que soltara una risa. Mi piel se erizó cuando comenzó a bajar sus manos, me tomó de las piernas una a una así penetrarme con fuerza. Mis sentidos se dispararon, solté un grito ahogado por el brusco movimiento que él me propinó y comenzó a moverse con rapidez, dentro y fuera, sin siquiera detenerse. Los gemidos y sonidos placenteros retumbaron en el cuarto de baño, él ni siquiera trató de hacer silencio, simplemente continuó hasta que ambos llegamos al punto máximo. La respiración agitada de Tom se estaba calmando después de ése caluroso momento, pero rápidamente noto la presencia de alguien más en la casa.

Tom me miró fijo y me dió un ultimo beso. Después de algunos segundos, me coloqué el pantalón y cuando Tom abrió la puerta, fué empujado por alguien. Él se mantuvo en pie y fué golpeado en la mejilla, de una cachetada por una furiosa mujer.

¿Qué hacía Ria a éstas horas?

....

Meses después..

Todo resultó como Tom seguía planeandolo. Ria le dió el silencio a cambio de dinero.

Todo volvía a la normalidad. ¿Pero ella lo quería? ¡Obvio que no! ¿Qué debía hacer para que Tom se quitara la venda de los ojos? Tal vez nada, pero yo, sí estaba por hacerlo. Era yo o ella.
Me preguntaba porque ambos eran tan imbéciles de aceptar los besos del otro, si ambos tenían dueño.¡Por supuesto que ambos salían con otros! ¿Cómo lo supe? Un día planee seguirla y me encontré con algo que no esperaba. Mi cámara gravó todo lo que pudo sin siquiera ser detectado, huí del lugar. Tom no lo sabía.
Pero lo que ahora acababa de oir de Tom, no tenía perdón. Tom quería casarse, al menos así se podría decir que se trataba de una relación real, pero aquello yo no lo permitía.

Semanas después de oír aquello, me le planté en frente sin siquiera nadie alrededor, exigiéndole algo que debía decidir de una vez.. ésta vez, era ella o yo.

-Tom.. ¡Quiero que termines con Ría!-

Le grité mirándolo fijamente.Después de obtener un "No" por respuesta, me di la vuelta con lágrimas en los ojos. Desde ya, no soportaba el peso de la rutina, ni el comportamiento que mantenía. Cada vez se olvidaba de que existía, cada vez me volvía enfermo sin su cariño.

-Bill. ¿Te volviste loco o qué?-

Volteé sin imaginar la respuesta.Me miró de una manera que no sabía clasificar.

-¡Lo que dije!. No puedo más con todo ésto, tómalo o déjalo.-

Exclamé, sabiendo que aquellas palabras eran dolorosas para los dos. Me crucé de brazos, me le quedé mirando, él ni siquiera respondía, se había quedado en shock.
Pero, al contrario. No quería terminar nada de ésto, ni siquiera podía imaginar que cosa pasaría luego o qué decisión tomaría Tom.

-Éso no se puede, Bill.-

Me contestó de repente desviando la mirada.

-¡Entonces déjame en paz de una maldita vez! Vete con tu prostituta barata.-

Le grité desde muy cerca, mirándolo enfadado, cuando nuestras respiraciones chocaron.Me sentía tan imbécil que estaba por besarlo sin importar las diferencias que teníamos entre los dos.
No le dejé hablar, ni siquiera terminar de decir lo que me estaba para reclamar y corrí hacia fuera del edificio.
El frío me invadía por completo. Sentía como las lágrimas venían una vez más. Nada valía la pena. Comencé a correr hasta que llegue hacia un punto en que no sabía donde estaba. No había visto a nadie ni mucho menos conocía el sitio.


https://youtu.be/hvqUPgTP99Q

                                                   ******


I'LL GET DOWN ON YOU.





Hacía unos días que nada andaba bien entre nosotros. Hacia unos días que cada palabra que cruzábamos, era el comienzo de una discusión. Nada podía calmar la furia, ni los celos de Ria. Ella quería dar un par de entrevistas sobre la relación falsa que mantenían juntos. Estaba para hacerlo, ni por el montón de dinero que le prometiese Tom, ella no lo aceptaba más.Ambos estábamos preocupados, ya que todo parecía empeorar y no había ninguna solución a la vista.
Comencé a escribir un par de canciones, guardé el trozo de  hoja en el cajón de la mesita y  comencé a pensar en algo nuevo. Todo parecía confuso, desde ya, Tom no podía marcharse del edificio hasta terminar algunas canciones en el pequeño estudio que teníamos. Rápidamente, un dulce recuerdo se me vino a la mente, sobre uno de aquellos días en que terminé siendo preso de sus labios.


-Flash back-




 "Black."


Comenzó a sonar la guitarra de Tom en la habitación, ambos nos encontrábamos solos y yo comencé la canción.

-The world has broken down. Every stone’s been turned around. We feel no fear at all. Not at all.-

Tomé una pausa con ése segundo, las palabras no salían con tanta facilidad y la vista se me nubló de golpe al recordar el momento preciso cuando teníamos que marchar del hogar, recordaba sus rostros, sus saludos, sus lágrimas..

 "We don’t know what’s to come. Our beginning had already begun. And now we have to run. Come on..The last look back is black"

Limpié aquéllas lágrimas que salieron. Recordaba el momento perfecto cuando habíamos tomado el rumbo directo hacia la quizás "fama" o como solía llamarse.

 "Where have you gone? You made us feel so strong.You lost us and now we are
Alone..It’s dark despite the light. Tomorrow’s not in sight.And we were born to go. On and on"

Aquella canción me traía no sólo aquellos recuerdos, sino, la partida de nuestro padre. Cuando eramos a penas niños, y aquello sucedió de manera espontanea, cuando él y mamá una vez discutieron.


"Let us run and don’t look back. We leave behind a burning track. Let us run and don’t look back. We leave behind a burning track..Come on..
The last look back is black. The night turns dark ahead. When there’s no turning back. We’re glad
So glad .."

¿Felices? Sí, por supuesto. Tenía a mi otra mitad a mi lado.
Todo lo que pensaba era en no separarnos jamás, no importaba cuan difíciles se pusieran las cosas.

Tom aplaudió de repente, me abrazó con fuerza después de terminar casi llorando como un imbécil, recordando aquel pasado que parecía tan cercano a mí.

-¿Todavía lloras?-

Susurró en mi oído y yo dí un suspiro hondo.

-Por supuesto que sí, Tom.-

Susurré de regreso. La extrañaba tanto, que cada semana decidía llamarla, pero no sólo éso, deseaba ir a verla.

-Extraño a mamá..-

Dije en un suspiro, Tom, me tomó del rostro girando el suyo y me besó. Sus cálidos labios rozaron los míos con delicadeza, las manos de Tom bajaron de golpe para tomarme de la cadera y empujarme hacia la pared más cercana. De un momento a otro desabrochó los pantalones que tenia puesto, comenzó a acariciarme levemente sin siquiera  pedir permiso. Gemí en su oído, gemí de nuevo cuando lo ví tocarse a sí mismo.

-¡Tom!¡Nos van a ver!-

Exclame algo asustadizo. El cerró la puerta con llave y se acercó hacia mì nuevamente. Me tomó de la cintura para estar más cerca de él. comenzó a acariciarme la piel de la espalda, y nuestras bocas se encontraron, de un momento a otro estábamos besándonos apasionadamente.
Se sentó en la cama, me obligó a que cayera encima de él, en éso solté una risa imposible de poder callar. Nuestros cuerpos estaban cálidos, las manos de Tom se deslizaban muy suavemente, acariciando cada rincón, explorando con ella y provocándome gemir un par de suaves veces.

Empezó a quitarse lo que le faltaba de ropa, me provocó mirarlo, el cómo se quitaba el boxer, dándo un pequeño movimiento de cadera y mordiedose el labio mientras que su mirada se mantenía pendiente de la mía.
Comenzó a jugar con su piercing, me miró fijamente y comenzó a recorrer con sus calientes labios mi piel, besó mi cuello, casi con suaves roces, mordisqueó mis pezones que se encontraban duros ante él y empezó a acariciar mi parte intima con mayor velocidad. Mi cuerpo reacciono al suyo, comencé a gemir descontrolado, hasta que me embistió despacio.

-¡Que esperas Tom!-

medio grité en cuanto note que había parado. Cuando vi su rostro, él me estaba examinando. Se encontraba pensativo.
En cuanto noté que sonrió de lado, su clásica sonrisa me hizo entender que lo habia tomado desprevenido, y en algo estaba pensando.
Me embistió lento hasta perder la paciencia, comenzó a moverse más y más  lo que causó que gimiera descontroládamente. Al cabo de algunos minutos habíamos terminado uno encima del otro, cansados, con la respiración agitada.

-I love you-

Susurró Tom, con la respiración completamente agitada.

-I love you too

Respondí completamente exhausto.


-Estoy feliz a tu lado-

Dijo él. Me miró y provocó que sonriera con sólo aquello.

Cuando nos habíamos mudado a Los Ángeles, no había vuelta atrás, pero ambos estábamos felices..tan felices, que nadie comprendía el porqué, ya que no había vuelta atrás de nuestra decisión, nuestro comienzo ya había comenzado, porque  nacimos para continuar.



-fin del flash back-




Recordaba aquellos momentos que jamás volverían. Todo estaba en nuestra contra, con cada amenaza que recibía Tom de ella.. y todo estaba perdido, completamente perdido.

https://www.youtube.com/watch?v=FJnzDmtPYZA

 



                                                                     ***




THE LIFE IS BITTERSWEET.






Estaba en una zona colmada de personas, había entrado sin ser detectado, sin ser reconocido por nadie, me metí entre la gente tratando de mezclarme entre ellos. En algún momento durante la noche veía a la gente llorar por sus despedidas, veía también a personas disfrutar bailar, también divertirse.
Una noche en aquél bar, parecía interminable. Mi vaso se encontraba con bebida, totalmente lleno, además tenía un trago bastante fuerte, que resultaba difícil que pasara por mi garganta. Un trago fuerte tal vez era lo que simplemente necesitaba para olvidar lo mucho que quería a Tom, uno detrás de otro, al menos. Cuando había caminado hacia una mesa, no me dí cuenta, en un descuido de repente choqué con alguien.

-¡Fíjate por...¡Hey! ¡Bill! Cuanto tiempo sin verte.-

Se escuchó una queja seguido de aquel saludo. Sea lo que fuese, ésa voz me resultaba familiar. Volteé mi rostro para verlo y después se me quedó mirando con una ligera sonrisa. Lo miré como si hubiese visto un fantasma. Desde ya, él era el único que plagiaba mi vestuario y peinado, pero no podía hacer nada al respecto, al menos me sentía admirado. Era el único, lo suficientemente loco por alguien, ése alguien era yo. ¿Y qué se supone que debería hacer?¿Ignorarlo?¡No podía!.

-Eh..yo..-
Bajé mi rostro unos segundos para encontrar el suelo y volví a levantar la vista a sus ojos cafés. No encontré las palabras adecuadas y comencé a pensar en algún tema de conversación, que no sólo se tratara de mí y lo apuesto que soy. Suspiré perdido entre mis propios pensamientos.

-Hola..Adam ¿Qué hacías por aquí?-

Le extendí mi mano con una sonrisa amplia, siendo amable. ¿Como podía alguien quererme de la forma en que la hacía él? Si Tom, a penas lo hacía. Mi teléfono sonaba en el bolsillo de mi chaqueta, estaba seguro de que tan preocupado estaba Tom, tan sólo me había ido del edificio sin avisar, ni siquiera le había avisado a dónde, ni con quién.

-Estaba de paso.. ¿Como estas?-

Dijo y en cuanto miré la pantalla del teléfono pude notar que era Tom, estaba en lo cierto. Lo ignoré y comencé a reflexionar sobre todo lo acontecido, tal vez podría pasar el tiempo o unas horas bebiendo con un completo extraño, como si aquello fuese la solución al problema.

-Estoy b..bien. ¿cómo estás tú?-

Dije sin pensar en nada en absoluto, contemplando su rostro. Me guiñó. Aquello me ruborizó.

-Bien, bien.. ¡Me alegra verte por aquí!-

Contestó y me miró con sus ojos iluminados.


-Perdón, abran paso..¡Cariño!, traje las bebidas.-

Se escucho una voz interrumpir de repente y una cabellera rubia interponerse en medio de los dos.

-Bill, él es.. mi pareja, Sauli-

Dijo y lo miré saludándolo con la mejor sonrisa.

-Es..un..¡Placer! Soy Bill.-

Hablé y lo saludé, después bebí lo que tenía en el vaso, recorrí el ambiente con la mirada. Tenía miedo ésta vez. No estaba hecho para nadie, ni siquiera para un completo desconocido, aunque Adam era un chico agradable.Me preguntaba porqué pensaba ése tipo de cosas, qué demonios hacía aquí,  y en un lugar como éste. De repente noté que entró por la puerta, alguien bastante familiar, alguien que se asomaba por la puerta con una pareja a su lado.Podía diferenciarlo a distancia, tan sólo saber que a veces solía ser mi guarda espaldas, lo reconocía ¿Qué hacía Alex por aquí?
Sin dudas, caminé hacia él, saludé a la mujer con quién venía y después noté que me miró de una manera extraña, como si no estuviese en frente de él en ésos momentos. Saludó y lo saludé, era como una guerra de frialdad que mantenía en cuanto estaba allí en frente. Caminaron hacia una de las mesas, y yo me desvié hacia el baño para fumar un cigarro. No podía respirar, ni exhalar porque el aire se estaba desvaneciendo, las lágrimas derramadas en mi mejilla la recorren con total libertad. En cada minuto llevaba recordando aquellos momentos vividos junto a mi quizás hermano o como se le llamara, ya que no simplemente manteníamos una unión de sangre, sino de sentimientos. ¿Cómo era posible que se olvidara de nosotros?El miedo que él tenía era tan indescifrable.
Nuestros corazones congelados arden de igual manera en cuanto nos encontramos. Pero la vida que me tocó es agridulce y sé que de alguna manera estamos viviendo de forma automática.
Y es que cada vez que me reunía con Tom, era como una tormenta, cada vez chocamos entre sí, discutimos por tonterías sin sentido



-Bill!!-

Se escuchó una voz a lo lejos. Sentí un escalofríos y de repente lo vi a mi hermano aparecer.

-¿Bill eres tú?-

Preguntó Tom. La oscuridad no podía brindarle la luz suficiente y me encontraba sentado con la espalda contra la pared, cerca del baño.

-¿Qué quieres?-


Exclamé de mala gana y noté cada vez la seriedad de Tom. Aunque se veía adorable que se preocupara por mí, y no podía resistirme a él. Deseaba al menos que me abrazara, aunque séa ésta vez. Sentir sus suaves labios junto con ése piercing que adornaba su labio inferior.

-Yo..ya me iba.-

Dijo alguien que se encontraba en el sitio y de repente Tom y yo cruzamos miradas.

-¡Adiós Billy!-

 Alguien alzó la mano en un saludo atento en cuanto notó quien era y se marchó. Tom se acercó hacia mí, y ya tenía un cigarrillo encendido en sus labios, tal como yo.

-¿Billy?-

Olvidé que le molestaba mucho que me llamasen así, si no era él el que lo hacia.

-Tom ¿Que demonios haces aquí? ¿Qué quieres en mí? ¡Tú ya tienes la vida hecha!-

Le grité sin importar quien estuviese si todavía alguien se encontraba, se hubiera ido al instante.

-Éso es mentira.¡Lo sabes Bill! -

Dijo exaltado, con los ojos completamente fijos en los míos.


-Mírate! Estás tan..¿Estuviste bebiendo?-

Dijo al instante y se me acercó tratando de abrazarme, lo cual me safe.

-¿Quién me asegura de que dices la verdad? Ni tu mismo aceptas la verdad!. Odias esto, odias saber que algún día se enterarán, odias que nos descubran! Odias lo que la gente diga. Dilo Tom! ¡Me odias.!-

Le medio grité a centímetros de su rostro,con algunas lagrimas en los ojos y salí dirigiéndome desde el baño hacia el sitio más apropiado que era la puerta, para poder dirigirme hacia cualquier parte que no fuese a donde él se encontraba.
Tom sopresivamente me alcanzó y me tomó en sus brazos. Me apretó entre los mismos. Tenia una sensación de alivio

-Te odio, joder, ¡te odio! ¡Quiero que me sueltes! ¡Hoy mismo me mudo de ése edificio!. -

Exclamé enfadado y en cambio él susurro en mi oído.

-Te amo idiota.-

Susurró dejándome sin palabras. Encontró la forma de calmarme, mirándome con ésos ojos que describían algo más y después me dió un rápido beso en mis labios. Un fuerte escalofríos se coló entre mi piel.Y rápidamente recordé sus palabras, cuando se había negado a mí.

-¡No!! ¡Es mentira!.Ni bien lleguemos, todo volverá a la normalidad-.

Hablé enfadado nuevamente. Golpeé su hombro y lo alejé de mí lo más que podía. Lo miré. Pero algo no andaba bien. Él tomó el teléfono y me obligó a que escuchara. Era ella. Tom me miró fijo y se puso el teléfono al oído.

-Ria, terminamos lo nuestro.-


Habló instantáneamente sin quitar su mirada de la mía y cortó. Me quedé helado, sorprendido. Totalmente en shock.


https://www.youtube.com/watch?v=nj-6hmn1iIg



                                                ***




NEVER LET YOU DOWN.




https://www.youtube.com/watch?v=TKprU5he7bY






Flash back.



Me tomó de la mejilla y me propinó un beso demasiado fuerte, tal vez para que reaccionara de alguna forma. Lo miré ilusionado otra vez, tratando de que todo ésto sólo fuese real. Todavía me encontraba muy desorientado y helado con lo que acababa de suceder, no podía creer lo que Tom había dicho.
Lo miré totalmente en shock. No entendía qué estaba pasando, tal vez me había desmayado sin siquiera saber nada y era uno de ésos malditos sueños.


-¿Qué crees que estás haciendo?-

Le hablé de un tono que no supe diferenciar si era de terror o de enfadado. Le abofeteé la mejilla al  instante como si fuese lo primero que se me presentó hacer, entre tanta sorpresa, me dí la vuelta al instante y me fuí lejos de su alcance, tratando de coordinar algunos pensamientos, necesitaba pensar, aunque fuera un poco. Mi pulso aumentó. ¿Acaso debería estar feliz?. Ahora quedaba esperar lo que fuese que sucedería. Tom no sabía lo que Ria era capaz de hacer. Tom no sabía lo que había provocado con sólo aquella frase. Por otro lado quedaba algo más en qué preocuparse. ¿Acaso en qué estaba pensando Tom?. Un momento ¿Qué me estaba pasando? ¿Acaso era lo que quería? ¿Acaso ésto era lo que tanto ansiaba que pasara? Bien.Ahí lo tenía. Todo resultaba ser sólo una sola cara de la pesadilla que acababa de despertar Tom. Aún quedaba más por soportar.

Me tomó por sorpresa, me tomó del brazo impidiendo que me fuera a donde ni siquiera sabia que estaba llendo.

-¿Qué querías que hiciera?-

Se me acercó y reclamó de inmediato. Lo empujé alejándolo completamente de mí. Entre tantas ideas que rondaban en mi cabeza, era difícil pensar en algún tipo de solución.

-¡Déjame solo!-

Exclamé con toda clase de pensamientos y me encaminé hacia algún sitio desconocido. Debía pensar en algo rápido, antes de que fuese demasiado tarde, por culpa de aquél gran error que Tom acababa de cometer. Tal vez los problemas se estaban asomando, tal vez ya estábamos perdidos y debíamos marcharnos, tal vez ya era tarde.Un momento ¿Marcharnos? Volteé y detrás mío no había nadie.

 -¿Tom?-


Pregunté de inmediato. Aunque no se veía nadie comencé a preocuparme más de la cuenta.

-¡Tom!-

Grité con el pulso acelerado.


-¿Me buscabas?-



Dijo al instante saliendo de las sombras del lado izquierdo. Sólo provocó que me dé un gran susto.


-¡Tenemos que irnos de aquí de Los Ángeles! ¡Cuanto antes!-


Lo miré fijo. Él me tomó de las dos manos observándome como si yo fuese un maldito loco.


-¿A dónde?-

Preguntó y en éso volteé hacia los lados, no quería que nadie nos estuviese mirando, así que me acerqué más a su oído, sin ningún plan en mente.

-A donde fuese necesario-



Fin flash back.




Abrí la puerta y me lo encontré sentado en mi cama, con una hoja de papel entre sus manos. Me miró al verme ahí y dejó el papel sobre la mesita.

-¿Qué estabas leyendo?-

Pregunté incapaz de pensar en lo que estaba pensando.


-¿Lo escribiste tú?-

Preguntó y  me observó un buen rato para que le explicara. Me crucé de brazos, aún en el umbral de la puerta, sin siquiera entrar. ¿Acaso Alex me había enviado una carta? ¿Acaso era lo que pensaba que era? Maldecí para sí. Olvidaba haber eliminado la evidencia de hace ya unos días atrás. ¿Qué se supone que dijera? Se trataba de una de las mayores evidencias donde demostraba mi debilidad escrito en un trozo de papel, tal vez deseaba deshacerme de aquel sentimiento que me sofocaba tratando de plasmarlo en una hoja. No supe cómo reaccionar, así que me quedé mudo planeando algún tipo de escusa.

-E-es una canción que escribí.. N-no.. no tiene nada de especial..disculpa, no sabía que la encontrarías.-

Un momento ¿Qué hacia Tom aquí?.

-¿Porqué revisas mis cosas?-

Pregunté antes de que me respondiera.Levantó una ceja, suspiró cansado y negó rápidamente.

-Solo trataba de ..-

Quedó en blanco unos segundos. Ni siquiera sabia que decir.


-¿Buscabas evidencias?-


Hizo una mueca y miró al suelo unos segundos. Luego me miró con una clase de sonrisa muy dulce.

-Muy linda-

Dijo y me miró apoyando aquél trozo de papel sobre la cama, como para que mirara de qué se trataba.
Suspiré y sonreí mirándolo el cómo actuaba de ¿Tímido?. Levanté el trozo de papel en mis manos y lo ojeé un momento:


"Yeah my heart is open and my eyes are swollen. It is way too hard to see. And my head is in clouds but your voice is too loud. Only cigarrettes to breathe. The sun will follow our way.
Can you feel it?
Our shadows disappear. Gone forever. We don't belong to anyone
All we are has come undone. I'm at someone else's place. It doesn't matter
Take the memories away. And I'll be better
Shoot a rocket to the sky. Think of us and let it fly.
It's a great day. To say goodbye
It's ok 'cause I'll be alright
Come and let go. Don't remember. All the days that
were meant to last forever. The sun will follow out a way
Can you feel it?"



Rápidamente, me doy cuenta que debajo había otro tipo de letra que no se comparaba a la mía:


" I'll never let you down again. I promise you.  I'll be a better man again."   -Tom


Amplié mi sonrisa y me le abalancé hacia sus brazos. Rodeé su cuello casi con lágrimas en los ojos sin siquiera pensar en nada más que sólo mantenerme unido a él.


...





WE ARE KINGS OF SUBURBIA.



https://www.youtube.com/watch?v=Lhi-Ieg0avY


Cargué las maletas completamente convencido de que nadie nos reconocería, eché a andar por las calles con Tom a mi lado, acabando con terminar en la puerta del cuarto de hotel que acabábamos de rentar por unos días.
¿A donde estábamos? ¡Las Vegas!
Gastamos el dinero en apuestas y máquinas, despues habíamos decidido cambiar de rumbo para poder despejarnos un poco.
Caminamos por toda clase de lugares. Nos subimos a una montaña rusa, disfrutándo el momento, nos dejamos llevar malgastando el dinero en pura y exclusiva diversión para olvidarnos un poco de la rutina. Choqué su auto en aquél juego y él lo hizo de manera divertida propinándome un golpe también en la parte de atrás. Después ganó un oso de peluche grande para mí, derribando ciertos objetos de la mesita del juego. Lo apunté con una pistola inofensiva y se rió de mi.

- "¡Boy better run!!"-

Pronuncié rápidamente y lo corrí por el lugar en donde nos encontrábamos jugándo Paintball en un lugar no muy lejano. Comencé a correr y él me miró dándome un tiro, manchando mi playera favorita.

-Boy got a Gun!!!Bang Bang-

Díjo riéndose de mí al mismo tiempo que me tiraba otro tiro más. Reímos a carcajadas y comencé a correr de él.

Eramos jóvenes para hacernos demasiadas ideas sobre nuestro futuro incierto. Pero teníamos que tener los ojos abiertos por si acaso éramos captados por paparazzis o algún tipo de persona malintencionada. Además existía la probabilidad de que ciertas personas pudieran tomarnos fotografías, o peor aún, nos filmaran en alguna situación comprometedora. Debíamos ser cuidadosos en no ser demasiados obvios. De no tentar a nuestra suerte. De controlar el impulso que me mantenía pendiente de cada una de sus acciones.
Tom seguía mi camino, estabamos en una sala danzando. A punto de perder el control para sentirnos vivos ambos, ése era el momento indicado para propinarle un beso o quizas acariciar su mano.
Lo que sabía era que nosotros no seremos nunca los mismos de antes, no tenemos un lugar a donde ir para estar juntos como lo estábamos, para compartir momentos como lo hacen las parejas felices. Lo que tenia presente era que no volverímos a casa otra vez, hasta que Ría se olvide de lo ocurrido.

Cegados por las luces de la cuidad del pecado, aquéllos brillantes y hermosos colores, entre copas me hundía en sensaciones difciles de describir. Ésto era lo que siempre deseaba. Tenerlo completamente para mí.
Eran sólo unos días mas en éste paraíso, bailando y mirándonos de manera sensual, perdiendonos entre la multitud, siendo presos de éste sentimiento que nos condenaba de por vida, ése sentimiento que no podíamos mantener oculto por más tiempo. ¿Que había de esta noche? Dos personas se querian el uno al otro, por mas que fuesen hermanos. ¿Que con eso? No podian obligarnos a estar separados,  ambos eramos uno sólo, como siempre Tom decia frente a las cámaras. Respiramos el mismo aire y además de éso pensamos lo mismo con tan solo mirarnos.
¿Pero que habia puertas adentro? Habia un oscuro secreto que jamas teniamos planeado rebelar.. El amor que le tenia a tom sobrepasaba las circunstancias de la vida. Era amor puro e infinito que salia de alguna parte. ¿Acaso alguna vez lo pude haber imaginado? Tom era mi alma gemela.
El club resultaba ser como un cielo de diamantes en el que debajo estábamos él y yo, bebiendo, mirándonos con complicidad, disfrutando bailar y beber. Nos sentíamos como reyes del suburbio, podíamos hacer cualquier cosa que queríamos hacer. Aunque a veces no sabíamos donde terminábamos, ni donde estábamos. Permanecer junto a Tom, era lo que más disfrutaba hacer.
Cuando decidímos por fin regresar, nos fuimos ambos hacia los Angeles, otra vez, por cuestiones de privacidad logré avisar a los chicos que llegaríamos, antes de que la noche cayera.
¿Lo peor? Deje que Tom se sacara fotografías con mujeres, me dejó sacar fotos también, todo resultaba de maravilla, los planes de aquel dia eran lo mejor de toda la vida.

...

Aceptaba de vez en cuando, que Tom bailara con chicas, porque nosotros éramos quienes somos.¿Y qué éramos, acaso? ¡Absolutamente nada! Y aún sin ser algo, profundamente sabía que éramos más que éso.
Me preocupaba que se fijara en alguna otra, cuando sucedía me encontraba acorralado sin saber qué hacer. Debía dar un grito silencioso ocultando aquéllos celos que sentía cuando lo tomaban de la cintura para  bailar pegados. Nacimos para ser libres, por más que se lo impidiera, debía ignorar todo.
 Estabamos viviendo un sueño que no tenia  ningun final..pero ésta noche era nuestra noche.


Me hubiese gustado tener ésa serenidad para aceptar las cosas que no podia  cambiar, la verdad me partia en pedazos. ¿Como actuar frente a todo el mundo? ¿Como poder pasar desapercibidos? si cada mirada sincera hacia Tom, era pura y exclusivamente para él.
 Deseaba poder tener aquél sentimiento de felicidad. Deseaba cambiar, y tener el valor para cambiar las situaciones que enfrentabamos cada dia. Las cosas que podía cambiar para ser sabio, para poder hacer la diferencia, para encontrarle el punto debil a Tom. Para que juntos, seamos dos personas en una.La única verdad, era que estaba dispuesto a todo por Tom.





Continuará...

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